La siguiente nota e investigación, (año 2009), del periodista Roberto Leiva del Diario Cronica, se genero a partir de los datos aportados por "La Voz de los Colimbas".
Un ex colimba nos acerco el dato, de algo ignorado hasta ese momento, nos dijo:
"...el avión que está en Camino de Cintura fue utilizado en los Vuelos de la Muerte..."
El avión al que hacemos refrencia, es el denominado "Río Grande"
Se resalta en negrita el avión en cuestión....
Uno de los capítulos más
terribles y sangrientos del proceso militar que provocó la desaparición
de miles de personas, sin duda estuvo enmarcado por los siniestros
vuelos de la muerte,ocurridos entre 1976 y 1978 ,cuando la armada
utilizó para tal fin a estos tres aviones que habían sido adquiridos en
1973 en los Estados Unidos. Se pudo establecer que en sucesivas “ tareas
aéreas” fueron arrojadas al mar alrededor de 4400 personas. Se las
anestesiaba para luego colocarlas frente al portalón trasero desde donde
alguien iba a empujarlas al vacio, y es por esa razón que cada una de
estas aeronaves configura en sí misma un crudo testimonio de aquella
barbarie.
¿Pero qué fue lo que sucedió con ellas,dónde fueron a parar
después de tanto tiempo? El siguiente informe al cual tuvo acceso
nuestro diario en forma exclusiva, revela detalles inéditos del
caso,como la fecha en que fueron desactivadas, y los lugares donde se
encuentran actualmente, a la vista de todo el mundo, y tal vez sin
despertar el mínimo interés, y menos aún sospecha alguna acerca de su
intrincada procedencia. Uno de estos aviones se preserva y exhibe en
estos días en el Museo Naval Comandante Spora de la ciudad bonaerense de
Bahía Blanca, quienes visiten ese lugar podrán tener referencia de que
se trata del “ Ushuaia” 5T2, sin siquiera imaginar su orígen y las
ocultas rutas de vuelo que cumplió entre 1976 y 1978; otro sufrió el
desguace y acabó por convertirse en simple chatarra.Ya no está. Y el
restante fue vendido a una empresa privada que lo acondicionó para
instalar a bordo un boliche bailable, aunque este emprendimiento no
prosperó y terminó abandonado a cielo abierto, casi olvidado entre
elementos en desuso que figuran dentro de un predio de la localidad de
Lomas de Zamora.
Ciertamente que la negra historia de aquellos
vuelos, en los que participó la Primera Escuadrilla Aeronaval de Sostén
Logístico Móvil con base en el sector militar del Aeropuerto
Internacional de Ezeiza, que sería desactivada entre 1995 y 1998,
irremediablemente un día iba a conocerse a través de todos los pasos que
dio de la justicia,con el juzgamiento de los culpables. Sin embargo a
la verdad sobre esos crímenes iba a esfumársele el dato preciso
acerca del paradero de las aeronaves que desarrollaron aquellas
sucesivas y horrendas maniobras. Distintas versiones y confusos relatos
sobre la suerte corrida por estas máquinas ,tal vez hicieran que ninguna
de ellos nos permitiera conducirnos hacia el sitio en que realmente se
encontraban , hasta que por fin recibimos la señal incontrastable y
real.
En estos últimos días y mediante la base de datos muy
específicos, se pudo constatar que uno de estos aviones descansa en un
Museo de la ciudad de Bahía Blanca . Se comprobó además que uno de ellos
había sido desguazado,y que el tercero se encuentra en un terreno
ubicado sobre el camino de Cintura en Lomas de Zamora. Entre otros
inquietantes detalles ,pudo saberse que sería éste último, desactivado
en 1995 con la Resolución Jemga Nº 58/94 “C” ( confidencial) fue el que
sumó la mayor cantidad de horas en aquellos vuelos sin regreso que
terminaron con la vida de miles de personas.
La investigación que en
un principio estuvo relacionada con el supuesto orígen de estas
aeronaves, habría de confirmar más tarde con precisión de fechas y
lugares, que el 5T 3 Resolución Jemga Nº 58/ 94 es el “Rio Grande”, uno
de los tres aviones de la muerte , y que los siniestros vuelos fueron
diagramados en la segunda mitad de la década del 70,con la participación
de otras dos aeronaves, el 691/5-T-1 “Antártida Argentina” y el
69106/5-T2 “ Ushuaia”.
Entre los testimonios de aquellos nefastos
acontecimientos , se encuentra la confesión del ex marino y represor
Adolfo Scilingo, preso actualmente en España ,que contó en 1997 al juez
Baltasar Garzón que según su registro hubo entre 180 y 200 vuelos de la
muerte , en los que fueron arrojadas entre 15 y 30 personas al mar con
la participación de 20 oficiales en cada uno.En estas declaraciones
Scilingo citó las características de los aviones, cuyos vuelos se
ordenaban de forma rotativa,relató, para que todos tuviésemos el honor
de participar en la lucha contra los subversivos. Scilingo en aquel
interrogatorio confesó su participación en dos operaciones.
Cuerpos flotando en la Costa Atlántica
Pese
a los esfuerzos de los genocidas aquellos vuelos de la muerte no
tuvieron el resultado esperado y en de diciembre de 1977 comenzaron a
aparecer cadáveres provenientes del mar en las playas de la provincia de
Buenos Aires a la altura de los balnearios de Santa Teresita y Mar del
Tuyú. Los médicos policiales que examinaron los cuerpos en esa
oportunidad registraron que la causa de la muerte había sido ‘el choque
contra objetos duros desde gran altura‘, Sin realizar más averiguaciones
las autoridades locales dispusieron de inmediato que los cuerpos fueran
enterrados como NN en el cementerio de la cercana ciudad de General
Lavalle.
Pero en 1984 en el marco de la investigación de la CONADEP y
del Juicio a las Juntas se habían realizado excavaciones en el
cementerio de General Lavalle, encontrándose una gran cantidad de restos
óseos provenientes de los cadáveres hallados en las playas de San
Bernardo y Lucila del Mar.En Equipo Argentino de Antropología Forense
(EAAF), descubrió dos líneas de tumbas, una por encima de la otra.,con 8
esqueletos, 5 correspondientes a mujeres, 2 correspondientes a varones y
uno, clasificado como GL-17, que se definió como ‘probablemente
masculino‘.Los resultados del laboratorio fueron determinando que los
restos pertenecían al grupo de secuestrados entre los días 8 y 10 de
diciembre de 1977, y eEl 8 de julio de 2005 el juez Cattani recibió el
informe estableciendo que uno de los restos individualizados pertenecían
a Azucena Villaflor. Los restos de Villaflor fueron incinerados, y sus
cenizas enterradas a los pies de la Pirámide de Mayo, en el centro de la
Plaza de Mayo.
Pruebas irrefutables.
En cuanto a otros datos
relevantes que se tuvieron en cuenta para arribar finalmente a la
identificación de las naves que participaron en los vuelos, fuentes
confiables informaron que se compraron en total nueve maquinas,aunque
para el caso que nos ocupa solo mencionaremos ocho, debido a que una
adquirida en 1977 nunca voló y solo se utilizó como repuesto. Pero lo
realmente excluyente y definitivo es que tenían portalón trasero con
capacidad de ser abiertos en vuelo y por lo tanto ser las maquinas
susceptibles de ser empleadas para los vuelos de la muerte.
Para ser
más explícitos respecto del arribo de estos aviones al país, nos
propusimos llegar a la total confirmación que llegaron en dos tandas: la
primera fue comprada en 1973, precisamente los tres que contaban con
portalón trasero, con capacidad de ser abiertos en vuelo , y llevaron
las Matriculas (5-T-1; 5-T-2; 5-T-3) , mientras que en la segunda tanda
de cinco comprados entre 1982 y el 25-de septiembre de 1983, solo había
uno con dicha capacidad; el Electra L-188AF, matrícula 6-P-101 , pero
este avión había sido incorporado el 1º de enero de 1983 es decir
durante el ultimo año de la dictadura militar, con lo cual es improbable
que haya participado de los vuelos de la muerte.
Merced a este
pormenorizado relevamiento de cada una de las aeronaves, se pudo arribar
finalmente a la certeza de que las únicas que participaron de los
vuelos de la muerte fueron los de la primera tanda es decir los
matriculados 5-T-1; 5-T-2 y 5-T-3, todos con capacidad de abrir la
puerta trasera en vuelo. Estos tres eran los Lockheed L-188AF
Electra,que configuraba en esos años la primera escuadrilla aeronaval de
sostén logistico móvil de la Armada.
Los siguientes datos tienen que
ver con el momento en que fueron retirados de la fuerza: en 1995 fue
desactivada la nave “ Rio Grande” con la matricula 5T 3. La resolución
JEMBA Nº 58/94 “ C” que quiere decir confidencial.
En 1998 fueron
desactivados los dos restantes, el 5 T 1 “ Antártida Argentina “ y el 5
T2 “ Ushuaia “ con la Resolución Jemga Nº 10/98 del 14 de mayo de 1998.
El primero de los aparatos fue desguazado y el otro permanece en el
Museo Comandante Spora de la ciudad de Bahia Blanca.
El acceso a la
documentación de estas máquinas nos posibilitó recorrer toda su historia
y poder chequear que el 691/5-T-1 “Antártida Argentina” comprado a la
compañía McCulloch y vendido a la Aviación Naval en diciembre de 1973,
modificado como L-188PF (carguero) por la Lockheed Aircraft Services
(Ontario-CA). Prestó servicio en la 1º Escuadrilla Aeronaval de Sostén
Logístico Móvil con asiento en la Base Aeronaval Ezeiza, luego
convertido en “Explorador”, pasó a la Escuadrilla Aeronaval de
Exploración en la base “Almirante Zar”, Trelew, provincia del Chubut,
con la matricula 6-P-105.Desactivado por resolución JEmga Nº10/98 del
14-5-98.A este avión después de haberlo dado de baja estuvo mucho tiempo
tirado en Trelew y luego habría sido chatarreado.
En cuanto al
0692/5-T-2 “Ushuaia” comprado a la compañía McCulloch y vendido a la
Aviación Naval el 20-12-73, modificado como L-188PF (carguero) por la
Lockheed Aircraft Services (Ontario-CA). Presto servicio en la 1º
Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con asiento en la Base
Aeronaval Ezeiza, luego convertido en “Explorador”, pasó a la
Escuadrilla Aeronaval de Exploración en la base “Almirante Zar”, Trelew,
provincia del Chubut, con la matrícula 6-P-106.También desactivado por
resolución Jemga Nº10/98 del 14-5-98. Actualmente preservado en el Museo
de la Aviación Naval en la Base Aeronaval Cte. Espora de Bahía Blanca,
provincia de Buenos Aires.
Y por último el 0693/5-T-3 “Río Grande”
comprado a la compañía McCulloch y vendidos a la Aviación Naval el
20-12-73, modificado como L-188PF (carguero) por la Lockheed Aircraft
Services (Ontario-CA). Presto servicio en la 1º Escuadrilla Aeronaval de
Sostén Logístico Móvil con asiento en la Base Aeronaval Ezeiza.
Desactivado por resolución JEMGA 58/94”C”. Actualmente se lo puede
observar en un predio sito en el Camino de cintura al 8200, luego de
fracasar el intento de hacer un boliche con su fuselaje. Nunca paso a la
Escuadrilla de Exploración, ni a la base Ate Zar. Cabe señalar que como
aviones de carga transportaban hasta 14.920kg. y como máquinas de
pasajeros: 98 plazas en configuración de alta densidad.
Roberto Leiva Diario Cronica.
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miércoles, 16 de octubre de 2013
miércoles, 2 de junio de 2010
Mas Allá de la Memoria - Por Carlos A. Bozzi
Primer Juicio Oral en Mar del Plata por Delitos de Lesa Humanidad
- Documento exclusivo para "La Voz de los Colimbas"
Cuando diez años atrás, el Colegio de Abogados de Mar del Plata y distintos organismos de Derechos Humanos, apoyados por numerosas entidades públicas de la ciudad, decidieron iniciar el Juicio por la Verdad, muy pocos personas creyeron que alguna vez alcanzarían a sentar en el banquillo de los acusados a algunos de los personajes de la represión militar en la década del 70. Pero la tenacidad de los jueces, abogados, víctimas, testigos e integrantes de los distintos organismos, pudieron vencer el escepticismo y aquella no tan vieja frase de “cerrar las heridas del pasado y dejar de lado los enconos que desunen a los argentinos”, continuando sin prisa y sin pausa con todo aquel trámite judicial.
Conviene recordar que los Juicios de la Verdad, fueron el instrumento ideado por los organismos de Derechos Humanos para sortear el cerrojo impuesto a toda investigación histórica sobre los crímenes de la década del setenta, por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, leyes tan inconstitucionales al momento de su dictado como al momento de su declaración de nulidad muchos años después. Durante la vigencia de estas leyes, la biología hizo su trabajo, pues es sabido que uno de los mayores aliados de la impunidad es el paso del tiempo: por un lado, testigos que mueren, testigos que no están en condiciones de volver a relatar el horror, testigos que no se sienten con la seguridad de poder hacerlo y por otro, represores enfermos, ancianos, algunos ya sordos y con dificultad en el habla, configurando todo esto un cuadro que podría haberse evitado con un mínimo sentido de justicia, que nunca llegó.
Pero bien expresa el sabio don Martín Fierro, cuando dice que “no hay plazo que no se venza, ni deuda que no se pague”, y así en mayo de 2010, el primer imputado por delitos de lesa humanidad cometidos en la década del 70 en la ciudad de Mar del Plata, volvió a ver los rostros de sus víctimas. Esta vez ,frente a frente, a poca distancia y ya sin la autoridad que le confería el poder de un arma en sus manos.
Se trata del suboficial de la Fuerza Área, Gregorio Rafael Molina, personaje emblemático si los hay en esta historia, acusado de violaciones, tormentos, secuestros y homicidios de personas. Los sobrevivientes que sufrieron su violento trato, lo recuerdan por su parecido a un actor de cine americano, sus grandes anillos dorados, el perfume especial de sus manos y la autoridad que tenía dentro del Centro Clandestino de Detención ubicado en el radar de la Base Área de Mar del Plata, una construcción semi subterránea, bautizada como “La Cueva”.
A pesar de la indudable responsabilidad que le cabe en los hechos de la época, nada se sabe de sus compañeros, cuyos apodos fueron ya mencionados en declaraciones de testigos, no solo en el Juicio por la Verdad, sino también en el mítico juicio a la Junta de Comandantes en el año 1985.
A ellos se los conoce por apodos, tales como “Papi”, “Richard”, “Chancho”, “Pibe”, “El Colorado”, “Pan de Dios”, “Walter”, y “Quasimodo”, todos personajes reales, aún no ubicados por la justicia y que quien dice, quizás todos los fines de mes, hagan religiosa y ordenada fila frente a los cajeros automáticos de la calle San Martín y Córdoba ,para cobrar su jubilación como ex miembros de las Fuerzas Armadas, junto a otros beneficiarios.
Algunos lo sindican como el “jefe” de todo y de todos, mientras otros minimizan su responsabilidad a la de un simple carcelero, alegando que la decisión final sobre el destino de cada secuestrado no pasaba por sus manos. Puede ser verdad, ello lo determinará la justicia, pero lo que no puede negarse es que los datos e informes que el transmitía a la autoridad máxima, extraídos de cada víctima a fuerza de tortura, contribuían a sellar definitivamente la suerte de cada uno.
La actuación más impactante de Molina se sitúa en la llamada “Noche de las Corbatas”, cuando en julio de 1977 fue secuestrado en solo siete días once personas, siete de las cuales eran abogados y una ellas, la esposa del Doctor Tomás Fresneda cursaba un embarazo de cinco meses y medio. Previo a ello, en junio del mismo año, había sido traído desde la ciudad de Neuquén el Doctor Jorge Candeloro, destacado abogado laboralista que entre los años 1970 a 1974 había tenido especial participación en la Gremial de Abogados de la ciudad e interviniendo en numerosos Hábeas Corpus en favor de disidentes políticos presos.
Acusado de haber causado la muerte por tormentos de los abogados Candeloro y Centeno, aún los hechos no están del todo claros sobre su autoría mediata, pues en el Juicio por la Verdad existen dos declaraciones de ex policías que atribuyen el asesinato del Doctor Norberto Centeno al comisario Miguel Angel Fuster, miembro temido de la Delegación local de la Dirección de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires (Dipba) y sobre el cual no existieron menciones en esta etapa judicial . Obvio que la decisión final está en manos del Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Mar del Plata, que evaluará todas las pruebas recolectadas hasta acá, pero lo indudable y probado es que Molina estaba allí y tenía una responsabilidad de cuidado sobre las personas secuestradas que el no ejerció y de ahí su culpabilidad.
Lo que si se va aclarando lenta pero seguramente, es el motivo del secuestro y desaparición del conjunto de abogados, cuyas razón concreta a través de tantos años resultaba ser una incógnita. En el tema del Doctor Norberto Centeno, un abogado laboralista, alejado de toda militancia cercana a la izquierda socialista, los motivos parecen ser producto de interna de los grupos de tarea de Mar del Plata. Así lo declaró hace muchos años , uno de los abogados de la querella, cuando dijo: "Está comprobado que a Centeno lo mataron porque le tenían bronca, no fue un detenido al que ellos podían llamar subversivo...”.(Clarín, 07-05-2002).
Sobre el Doctor Hugo Alais, pesaba la culpa de haber sido un militante de izquierda en sus años de Facultad, cuando lideraba el “Frente de Agrupaciones Unidas de Izquierdas” (FAUDI), manifestación estudiantil del Partido Comunista Revolucionario. La frase que el abogado Camilo Ricci recuerda haber escuchado de sus interrogadores, lo dice todo: “ ¿Péro cómo Doctor...Usted no sabía que tenía un maoísta en su estudio?..”. Algo similar aconteció con el Doctor Salvador Arestín, otro militante de izquierda en la década del setenta en sus años universitarios. Quizás su sentencia de muerte haya sido presentar un Hábeas Corpus en diciembre de 1974. El hecho es poco conocido y tiene el siguiente origen: el 14 de diciembre de 1974, es asesinado en Mar del Plata, el empresario pesquero Antonio Dos Santos Laranjeira, hecho que se atribuyó un “comando de ajusticiamiento” de la escuadra “Luis Antonio Soccimarro”, de la compañía “Héroes de Trelew”, del Ejército Revolucionario del Pueblo.
Meses después la delegación local de la Policía Federal, detiene a un grupo de personas sindicadas como pertenecer a esta escuadra del ERP, acusadas de ser los autores del homicidio del empresario.Una de las personas detenidas,era ciudadana española y también prima de Arestín y por ella, Salvador se presentó en la justicia con un Hábeas Corpus. Demás esta decir, que todo el grupo, años después fue absuelto de la acusación de homicidio, aunque permanecieron presos por “tenencia de propaganda subversiva”, durante mucho tiempo. Este dato, es probable que no figure en el Legajo DIPBA de Arestín, pero es indudable que fue informado a la Inteligencia del Ejército desde el Juzgado Federal de aquel entonces, con lo cual se lo sindicó como un miembro activo del ERP.
Sobre los demás secuestrados, tambien pesaba la acusación de integrar una izquierda marxista o maoísta, pero más allá de la participación o no de cada uno en una u otra organización, lo cierto es que todos tenían claramente delineado, no solo en su pensamiento, sino también en su modo de vivir, un proyecto político definido, que los hacía extremadamente peligrosos para el sistema. De ahí su eliminación.
El juicio está por concluir y restan solo algunas audiencias, aunque la sociedad local aún no se ha repuesto de las declaraciones de dos soldados correntinos que prestaron servicios en el conmutador de la Base Área Mar del Plata entre marzo de 1976 y abril de 1977. Ambos se identificaron como “Clase 57”,aportando un dato erróneo, pues es conocido que dicha clase fue exceptuada del servicio militar, cuando se bajó la edad de 20 a 18 años para hacer la conscripción. Quizás el carácter de testigos de identidad reservada, hizo que se declararan “clase 57” con el objeto de resguardar su seguridad, aun no se sabe. Sin embargo, cuando entrevisté a uno de ellos, hace más de tres años en plena redacción del libro “Luna Roja”***, me habían asegurado que en el Casino de Oficiales de la Base Área nunca hubo detenidos, versión distinta a la de ahora, cuando manifiestan que en ese lugar también se alojó a prisioneros. Igualmente, en aquella oportunidad también me hablaron de “vuelos de la muerte”, que partían de la Base Aerea, pero utilizando un avión distinto al “Albatros” que ahora dicen haber visto y para más, con insignias de la Marina.
Demás esta decir que el “Albatros”, de los cuales solo hubo siete en el país, tres para la Fuerza Área y cuatro para la Marina, estos últimos estacionados primeramente en la Base Aeronaval de Punta de Indio y posteriormente trasladados a la Base Aeronaval Comandante Espora, no es un aparato de porte menor, pues su largo es de 20 metros y su alto de más de 8 metros. Igualmente el dato debe ser analizado con cuidado, porque en cierta manera coincide con la versión que dió un ex cabo de la marina a estudiantes de colegios secundarios de la ciudad, cuando afirmó que aquellos años un Hidroavión partía de la Base Naval de Mar del Plata, con tal terrible tarea.
En el tema de los “vuelos de la muerte” hay que manejarse con sumo cuidado, pues en esta cuestión todo lo que no suma es un retroceso y aun existen muchos cuerpos de personas desaparecidas en aquella época, cuyos familiares viven pendientes de toda lucecita que arrime una esperanza para conocer el destino final de sus seres queridos. En el Archivo Nacional de la Memoria (ex Conadep) existen denuncias concretas del tipo de avión usado y del nombre de pilotos y oficiales acompañantes, que bien podrían investigarse a fondo para zanjar de una vez por todas,esta cuestión.
Poco falta, entonces, para que el Tribunal dé su veredicto en el primer juicio oral a un represor en Mar del Plata. Un aire más fresco y de mayor justicia está recorriendo las calles de la ciudad. Es un primer paso y el más importante. Resta aún la causa de la Comisaría Cuarta, la Causa de “La Cueva” donde se juzga a las autoridades directas y la Megacausa de la Base Naval. Por cada detenido liberado que paso por “La Cueva", otros tres sufrieron cautiverio en la Base Naval, por cada asesinado que hubo en “La Cueva”, otros tres lo fueron por fuerzas de la Armada. Una proporción impresionante, que seguramente se develará en poco tiempo, dando cuenta a la ciudad de la magnitud de la represión en estas costas.
Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de “La Noche de las Corbatas”
*** Luna Roja es un libro de Carlos Aurelio Bozzi, donde este ha realizado una gran investigación sobre los secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas en Mar del Plata, durante el Terrorismo de Estado aplicado por la dictadura militar.
- Documento exclusivo para "La Voz de los Colimbas"
Cuando diez años atrás, el Colegio de Abogados de Mar del Plata y distintos organismos de Derechos Humanos, apoyados por numerosas entidades públicas de la ciudad, decidieron iniciar el Juicio por la Verdad, muy pocos personas creyeron que alguna vez alcanzarían a sentar en el banquillo de los acusados a algunos de los personajes de la represión militar en la década del 70. Pero la tenacidad de los jueces, abogados, víctimas, testigos e integrantes de los distintos organismos, pudieron vencer el escepticismo y aquella no tan vieja frase de “cerrar las heridas del pasado y dejar de lado los enconos que desunen a los argentinos”, continuando sin prisa y sin pausa con todo aquel trámite judicial.
Conviene recordar que los Juicios de la Verdad, fueron el instrumento ideado por los organismos de Derechos Humanos para sortear el cerrojo impuesto a toda investigación histórica sobre los crímenes de la década del setenta, por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, leyes tan inconstitucionales al momento de su dictado como al momento de su declaración de nulidad muchos años después. Durante la vigencia de estas leyes, la biología hizo su trabajo, pues es sabido que uno de los mayores aliados de la impunidad es el paso del tiempo: por un lado, testigos que mueren, testigos que no están en condiciones de volver a relatar el horror, testigos que no se sienten con la seguridad de poder hacerlo y por otro, represores enfermos, ancianos, algunos ya sordos y con dificultad en el habla, configurando todo esto un cuadro que podría haberse evitado con un mínimo sentido de justicia, que nunca llegó.
Pero bien expresa el sabio don Martín Fierro, cuando dice que “no hay plazo que no se venza, ni deuda que no se pague”, y así en mayo de 2010, el primer imputado por delitos de lesa humanidad cometidos en la década del 70 en la ciudad de Mar del Plata, volvió a ver los rostros de sus víctimas. Esta vez ,frente a frente, a poca distancia y ya sin la autoridad que le confería el poder de un arma en sus manos.
Se trata del suboficial de la Fuerza Área, Gregorio Rafael Molina, personaje emblemático si los hay en esta historia, acusado de violaciones, tormentos, secuestros y homicidios de personas. Los sobrevivientes que sufrieron su violento trato, lo recuerdan por su parecido a un actor de cine americano, sus grandes anillos dorados, el perfume especial de sus manos y la autoridad que tenía dentro del Centro Clandestino de Detención ubicado en el radar de la Base Área de Mar del Plata, una construcción semi subterránea, bautizada como “La Cueva”.
A pesar de la indudable responsabilidad que le cabe en los hechos de la época, nada se sabe de sus compañeros, cuyos apodos fueron ya mencionados en declaraciones de testigos, no solo en el Juicio por la Verdad, sino también en el mítico juicio a la Junta de Comandantes en el año 1985.
A ellos se los conoce por apodos, tales como “Papi”, “Richard”, “Chancho”, “Pibe”, “El Colorado”, “Pan de Dios”, “Walter”, y “Quasimodo”, todos personajes reales, aún no ubicados por la justicia y que quien dice, quizás todos los fines de mes, hagan religiosa y ordenada fila frente a los cajeros automáticos de la calle San Martín y Córdoba ,para cobrar su jubilación como ex miembros de las Fuerzas Armadas, junto a otros beneficiarios.
Algunos lo sindican como el “jefe” de todo y de todos, mientras otros minimizan su responsabilidad a la de un simple carcelero, alegando que la decisión final sobre el destino de cada secuestrado no pasaba por sus manos. Puede ser verdad, ello lo determinará la justicia, pero lo que no puede negarse es que los datos e informes que el transmitía a la autoridad máxima, extraídos de cada víctima a fuerza de tortura, contribuían a sellar definitivamente la suerte de cada uno.
La actuación más impactante de Molina se sitúa en la llamada “Noche de las Corbatas”, cuando en julio de 1977 fue secuestrado en solo siete días once personas, siete de las cuales eran abogados y una ellas, la esposa del Doctor Tomás Fresneda cursaba un embarazo de cinco meses y medio. Previo a ello, en junio del mismo año, había sido traído desde la ciudad de Neuquén el Doctor Jorge Candeloro, destacado abogado laboralista que entre los años 1970 a 1974 había tenido especial participación en la Gremial de Abogados de la ciudad e interviniendo en numerosos Hábeas Corpus en favor de disidentes políticos presos.
Acusado de haber causado la muerte por tormentos de los abogados Candeloro y Centeno, aún los hechos no están del todo claros sobre su autoría mediata, pues en el Juicio por la Verdad existen dos declaraciones de ex policías que atribuyen el asesinato del Doctor Norberto Centeno al comisario Miguel Angel Fuster, miembro temido de la Delegación local de la Dirección de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires (Dipba) y sobre el cual no existieron menciones en esta etapa judicial . Obvio que la decisión final está en manos del Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Mar del Plata, que evaluará todas las pruebas recolectadas hasta acá, pero lo indudable y probado es que Molina estaba allí y tenía una responsabilidad de cuidado sobre las personas secuestradas que el no ejerció y de ahí su culpabilidad.
Lo que si se va aclarando lenta pero seguramente, es el motivo del secuestro y desaparición del conjunto de abogados, cuyas razón concreta a través de tantos años resultaba ser una incógnita. En el tema del Doctor Norberto Centeno, un abogado laboralista, alejado de toda militancia cercana a la izquierda socialista, los motivos parecen ser producto de interna de los grupos de tarea de Mar del Plata. Así lo declaró hace muchos años , uno de los abogados de la querella, cuando dijo: "Está comprobado que a Centeno lo mataron porque le tenían bronca, no fue un detenido al que ellos podían llamar subversivo...”.(Clarín, 07-05-2002).
Sobre el Doctor Hugo Alais, pesaba la culpa de haber sido un militante de izquierda en sus años de Facultad, cuando lideraba el “Frente de Agrupaciones Unidas de Izquierdas” (FAUDI), manifestación estudiantil del Partido Comunista Revolucionario. La frase que el abogado Camilo Ricci recuerda haber escuchado de sus interrogadores, lo dice todo: “ ¿Péro cómo Doctor...Usted no sabía que tenía un maoísta en su estudio?..”. Algo similar aconteció con el Doctor Salvador Arestín, otro militante de izquierda en la década del setenta en sus años universitarios. Quizás su sentencia de muerte haya sido presentar un Hábeas Corpus en diciembre de 1974. El hecho es poco conocido y tiene el siguiente origen: el 14 de diciembre de 1974, es asesinado en Mar del Plata, el empresario pesquero Antonio Dos Santos Laranjeira, hecho que se atribuyó un “comando de ajusticiamiento” de la escuadra “Luis Antonio Soccimarro”, de la compañía “Héroes de Trelew”, del Ejército Revolucionario del Pueblo.
Meses después la delegación local de la Policía Federal, detiene a un grupo de personas sindicadas como pertenecer a esta escuadra del ERP, acusadas de ser los autores del homicidio del empresario.Una de las personas detenidas,era ciudadana española y también prima de Arestín y por ella, Salvador se presentó en la justicia con un Hábeas Corpus. Demás esta decir, que todo el grupo, años después fue absuelto de la acusación de homicidio, aunque permanecieron presos por “tenencia de propaganda subversiva”, durante mucho tiempo. Este dato, es probable que no figure en el Legajo DIPBA de Arestín, pero es indudable que fue informado a la Inteligencia del Ejército desde el Juzgado Federal de aquel entonces, con lo cual se lo sindicó como un miembro activo del ERP.
Sobre los demás secuestrados, tambien pesaba la acusación de integrar una izquierda marxista o maoísta, pero más allá de la participación o no de cada uno en una u otra organización, lo cierto es que todos tenían claramente delineado, no solo en su pensamiento, sino también en su modo de vivir, un proyecto político definido, que los hacía extremadamente peligrosos para el sistema. De ahí su eliminación.
El juicio está por concluir y restan solo algunas audiencias, aunque la sociedad local aún no se ha repuesto de las declaraciones de dos soldados correntinos que prestaron servicios en el conmutador de la Base Área Mar del Plata entre marzo de 1976 y abril de 1977. Ambos se identificaron como “Clase 57”,aportando un dato erróneo, pues es conocido que dicha clase fue exceptuada del servicio militar, cuando se bajó la edad de 20 a 18 años para hacer la conscripción. Quizás el carácter de testigos de identidad reservada, hizo que se declararan “clase 57” con el objeto de resguardar su seguridad, aun no se sabe. Sin embargo, cuando entrevisté a uno de ellos, hace más de tres años en plena redacción del libro “Luna Roja”***, me habían asegurado que en el Casino de Oficiales de la Base Área nunca hubo detenidos, versión distinta a la de ahora, cuando manifiestan que en ese lugar también se alojó a prisioneros. Igualmente, en aquella oportunidad también me hablaron de “vuelos de la muerte”, que partían de la Base Aerea, pero utilizando un avión distinto al “Albatros” que ahora dicen haber visto y para más, con insignias de la Marina.
Demás esta decir que el “Albatros”, de los cuales solo hubo siete en el país, tres para la Fuerza Área y cuatro para la Marina, estos últimos estacionados primeramente en la Base Aeronaval de Punta de Indio y posteriormente trasladados a la Base Aeronaval Comandante Espora, no es un aparato de porte menor, pues su largo es de 20 metros y su alto de más de 8 metros. Igualmente el dato debe ser analizado con cuidado, porque en cierta manera coincide con la versión que dió un ex cabo de la marina a estudiantes de colegios secundarios de la ciudad, cuando afirmó que aquellos años un Hidroavión partía de la Base Naval de Mar del Plata, con tal terrible tarea.
En el tema de los “vuelos de la muerte” hay que manejarse con sumo cuidado, pues en esta cuestión todo lo que no suma es un retroceso y aun existen muchos cuerpos de personas desaparecidas en aquella época, cuyos familiares viven pendientes de toda lucecita que arrime una esperanza para conocer el destino final de sus seres queridos. En el Archivo Nacional de la Memoria (ex Conadep) existen denuncias concretas del tipo de avión usado y del nombre de pilotos y oficiales acompañantes, que bien podrían investigarse a fondo para zanjar de una vez por todas,esta cuestión.
Poco falta, entonces, para que el Tribunal dé su veredicto en el primer juicio oral a un represor en Mar del Plata. Un aire más fresco y de mayor justicia está recorriendo las calles de la ciudad. Es un primer paso y el más importante. Resta aún la causa de la Comisaría Cuarta, la Causa de “La Cueva” donde se juzga a las autoridades directas y la Megacausa de la Base Naval. Por cada detenido liberado que paso por “La Cueva", otros tres sufrieron cautiverio en la Base Naval, por cada asesinado que hubo en “La Cueva”, otros tres lo fueron por fuerzas de la Armada. Una proporción impresionante, que seguramente se develará en poco tiempo, dando cuenta a la ciudad de la magnitud de la represión en estas costas.
Carlos A. Bozzi
Abogado
Sobreviviente de “La Noche de las Corbatas”
*** Luna Roja es un libro de Carlos Aurelio Bozzi, donde este ha realizado una gran investigación sobre los secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas en Mar del Plata, durante el Terrorismo de Estado aplicado por la dictadura militar.
lunes, 8 de marzo de 2010
Programa del Jueves 04 de Marzo
Nuevo programa de "La Voz de los Colimbas" ............ Comenzamos saludando a las mujeres ya que el 08 de Marzo se conmemora el Dia Internacional de la Mujer.
Contamos de una comunicacion privada que tuvimos con Santiago de Chile, para conocer la suerte corrida por algunos amigos en aquel país, tal es el caso del Presidente de la Asociación Nacional de Ex Soldados de Chile, Sr. Rene Rivera Bilbao y su familia, para nuestra alegría todos ellos están bien, como así también el Sr. Pedro Delgado Donoso, referente también de los ex Conscriptos del vecino país. Lamentamos enormemente la perdida de vidas humanas producto del terremoto que asolara Chile el pasado 27 de Febrero.
Hicimos referencia a la reunión llevada a cabo el 28 de Febrero pasado en la localidad de Villa Ángela, Chaco, dicha reunión propuesta y organizada por la Asociación de Villa Ángela con el compañero Julio Zamora a la cabeza, luego de relatar los avatares del viaje, (que no fueron pocos), comentamos sobre la reunión propiamente dicha, asistieron a la misma compañeros de casi todo el Sur del Chaco, localidades tales como Hermoso Campo, Villa Berthet, Santa Sylvina, General Pinedo, Coronel Du Graty, Corzuela y Las Breñas, fueron colmadas las instalaciones del salón donde se realizo el encuentro, provenientes de Córdoba, fueron de la partida los compañeros Carlos Gigena, Mario Saquilan y Mario Cecato, (Pte.Asociación Dean Funes), a los compañeros se les hizo saber de lo que se hizo y se va hacer, se presentaron vídeos y se alerto sobre los que estafan prometiendo un pensión a los compañeros victimas de la dictadura.
Luego entrevistamos a una de las periodistas mas importantes en lo que tiene que ver con el periodismo de investigación, tal el caso de la Sra. Miriam Lewin, nos decía sobre su trabajo en Telenoche Investiga, referido a los Vuelos de la Muerte, "....esto ha sido muy significativo para mi....como Uds. saben fui una de las sobrevivientes de la Escuela de Mecánica de la Armada...de manera que para mi...personalmente este era un tema que tocaba mis propias vivencias...porque mucha gente que compartio cautiverio conmigo y no sobrevivio, fue eliminada seguramente de esta manera...lo que en la Marina denominaban traslado era en realidad adormecer a la gente subirla a un avión y arrojarla viva al Rio de la Plata o al mar... " "...encontramos planillas de vuelo con detalles que son injustificables desde el punto de vista técnico, porque un vuelo a Punta Indio no puede durar cuatro horas y medias, como hemos visto en las planillas de vuelo..."
Anunciamos la reunión de Morón por la Unidad, al momento de estas lineas ya se llevo a cabo, comentaremos en la radio.
Ricardo Righi
Contamos de una comunicacion privada que tuvimos con Santiago de Chile, para conocer la suerte corrida por algunos amigos en aquel país, tal es el caso del Presidente de la Asociación Nacional de Ex Soldados de Chile, Sr. Rene Rivera Bilbao y su familia, para nuestra alegría todos ellos están bien, como así también el Sr. Pedro Delgado Donoso, referente también de los ex Conscriptos del vecino país. Lamentamos enormemente la perdida de vidas humanas producto del terremoto que asolara Chile el pasado 27 de Febrero.
Hicimos referencia a la reunión llevada a cabo el 28 de Febrero pasado en la localidad de Villa Ángela, Chaco, dicha reunión propuesta y organizada por la Asociación de Villa Ángela con el compañero Julio Zamora a la cabeza, luego de relatar los avatares del viaje, (que no fueron pocos), comentamos sobre la reunión propiamente dicha, asistieron a la misma compañeros de casi todo el Sur del Chaco, localidades tales como Hermoso Campo, Villa Berthet, Santa Sylvina, General Pinedo, Coronel Du Graty, Corzuela y Las Breñas, fueron colmadas las instalaciones del salón donde se realizo el encuentro, provenientes de Córdoba, fueron de la partida los compañeros Carlos Gigena, Mario Saquilan y Mario Cecato, (Pte.Asociación Dean Funes), a los compañeros se les hizo saber de lo que se hizo y se va hacer, se presentaron vídeos y se alerto sobre los que estafan prometiendo un pensión a los compañeros victimas de la dictadura.
Luego entrevistamos a una de las periodistas mas importantes en lo que tiene que ver con el periodismo de investigación, tal el caso de la Sra. Miriam Lewin, nos decía sobre su trabajo en Telenoche Investiga, referido a los Vuelos de la Muerte, "....esto ha sido muy significativo para mi....como Uds. saben fui una de las sobrevivientes de la Escuela de Mecánica de la Armada...de manera que para mi...personalmente este era un tema que tocaba mis propias vivencias...porque mucha gente que compartio cautiverio conmigo y no sobrevivio, fue eliminada seguramente de esta manera...lo que en la Marina denominaban traslado era en realidad adormecer a la gente subirla a un avión y arrojarla viva al Rio de la Plata o al mar... " "...encontramos planillas de vuelo con detalles que son injustificables desde el punto de vista técnico, porque un vuelo a Punta Indio no puede durar cuatro horas y medias, como hemos visto en las planillas de vuelo..."
Anunciamos la reunión de Morón por la Unidad, al momento de estas lineas ya se llevo a cabo, comentaremos en la radio.
Ricardo Righi
miércoles, 17 de febrero de 2010
Vuelos de la Muerte
TIERRA DE SOMBRAS
Horacio Verbitsky entrevista al genocida Adolfo Scilingo
(......)
-Usted me preguntó qué pasaba en los aviones. Una vez que decolaba el avión, el médico que iba a bordo les aplicaba una segunda dosis, un calmante poderosísimo. Quedaban dormidos totalmente.
-Cuando los prisioneros se dormían, ¿qué hacían ustedes?
-Esto es muy morboso.
-Morboso es lo que hicieron ustedes.
-No me gustaría que alguien pudiera pensar que siento placer al contar esto.
-Ya ha quedado claro que usted quiere hablar de Rolón y Astiz. Soy yo quien le pregunta por los detalles del vuelo, para que no quede como una abstracción.
-Hay cuatro cosas que me tienen mal. Los dos vuelos que hice, la persona que vi torturar y el recuerdo del ruido de las cadenas y los grillos. Los vi apenas un par de veces, pero no puedo olvidar ese ruido. No quiero hablar de eso. Déjeme ir.
-Esto no es la ESMA. Usted está aquí por su voluntad y se puede ir cuando quiera.
-Sí, ya sé. No quise decir eso. Hay detalles que son importantes pero me cuesta contarlos. Lo pienso y me rayo. Se los desvestía desmayados y, cuando el comandante del avión daba la orden, en función de donde estaba el avión, se abría la portezuela y se los arrojaba desnudos uno por uno. Esa es la historia. Macabra historia, real, y que nadie puede desmentir. Se hacía desde aviones Skyvan de Prefectura y en aviones Electra de la Armada. En el Skyvan por la portezuela de atrás, que se abre de arriba hacia abajo. Es un gran portón pero sin posiciones intermedias. Está cerrada o está abierta, por lo cual se mantiene en posición de abierta. El suboficial pisaba la puerta, una especie de puerta basculante, para que quedaran 40 centímetros de hueco hacia el vacío. Después empezamos a bajar a los subversivos por ahí. Yo, que estaba bastante nervioso por la situación que se estaba viviendo casi me caigo y me voy por el vacío.
-¿Cómo?
-Patiné y me agarraron.
-Usted mencionó dos vuelos en el mismo mes.
-Sí, en junio o julio de 1977. El segundo vuelo fue un día sábado. Mi familia vivía en Bahía Blanca y yo viajaba cada quince días, o sea que trabajaba sábado y domingo, estaba en la Escuela. Me dieron la orden. Me pusieron de jefe de la columna, seguimos los mismos pasos, esta vez en un Electra. El procedimiento era el mismo pero por la puerta de emergencia en la parte de popa, o sea atrás, a estribor, es decir a la derecha. Se sacaba esa puerta y se ataba con una cuerda al operador que iba a hacer la tarea. En ese segundo vuelo, siguiendo la teoría de ese entonces de la Armada, también había invitados especiales.
-¿Qué quiere decir invitados especiales?
-Oficiales de la Armada de mayor jerarquía, que no participaban pero que venían en el vuelo para darnos respaldo, por ejemplo capitanes de navío, oficiales superiores de otros destinos.
-¿Ellos qué hacían?
-Nada. Era una forma de dar apoyo moral a la tarea que uno estaba haciendo.
-¿Iban sentados junto a los prisioneros?
-No, no. Prácticamente no había asientos. Había una pequeña cantidad de asientos adelante y el resto estaba todo vacío.
-¿Y los oficiales superiores dónde iban?
-Iban sentados y después durante la operación se pararon y estaban ahí mirando.
-Miraban.
-Sí, sí, miraban.
-Pero no participaban.
-Bueno, que no participaran...
-Evidentemente sí participaban y ése era el sentido de su presencia.
-Claro.
-¿Por qué no intervenían activamente, con sus manos?
-Porque no era necesario.
-¿Cómo llevaban a las personas dormidas hasta la puerta?
-Entre dos.
-¿Los arrastraban?
-Los levantábamos hasta la puerta.
-Ellos permanecían dormidos.
-Totalmente dormidos. Nadie sufrió absolutamente nada.
-¿Nunca hubo ninguna excepción?
(Esta pregunta parece inquietarlo más que otras. Piensa y repiensa antes de contestar.)
-No, que pueda certificarlo.
-¿Usted nunca vio una persona que se despertara?
-¿Que se...?
-Que se despertara.
-No, nunca vi.
-¿Que se resistiera?
-No, no, no.
-¿Y su resbalón a qué se debió?
-Patiné, porque es metálico el piso del avión, y casi me voy para abajo, haciendo fuerza moviendo cuerpos de subversivos.
-¿Se hacía algún estudio de en qué lugar...?
-Debían hacerse, me imagino que sí. Mar adentro.
-¿Qué cantidad de personas calcula que fueron asesinadas de ese modo?
-De 15 a 20 por miércoles.
-¿Durante cuánto tiempo?
-Dos años.
-Dos años, cien miércoles: de 1500 a 2000 personas.
-Sí.
-¿Primero iban hacia Punta Indio?
-Sí, sí. Al salir de Aeroparque se daba un plan de vuelo, Punta Indio. Al llegar a Punta Indio se enfilaba mar afuera. Alguien dijo que los planes de vuelo de esa época habían desaparecido de Aeroparque, otro tema que me parece una barbaridad. En ese momento podía ser, pero ya no sé. En el segundo vuelo que hice, en Punta Indio subieron a un tipo que no sé de dónde salió.
-¿Qué personal naval iba en cada vuelo?
-En la cabina iba la tripulación normal del avión.
-¿Y con los prisioneros?
-Dos oficiales, un suboficial, un cabo y el médico. En mi primer vuelo, el cabo de Prefectura desconocía totalmente cuál era la misión. Cuando se da cuenta a bordo lo que tenía que hacer entra en una crisis de nervios. Se puso a llorar. No entendía nada, se le trabucaban las palabras. Eso me puso nervioso a mí también. Le empecé a explicar y le dije al suboficial que hable con los pilotos, porque realmente ya era una situación... Yo no sabía cómo tratar a un hombre de Prefectura en una situación tan crítica. Al final lo mandan a cabina. El Skyvan es una gran caja, con la cabina separada. Terminamos de desvestir a los subversivos...
-Usted, Vaca, el médico...
-No, no. El médico les daba la segunda inyección y nada más. Después se iba a la cabina. En el segundo vuelo que hice también.
-¿Por qué?
-Decían que por el juramento hipocrático. Creo que en todos los vuelos era así. Se comentaba que ése era el motivo, y en cierta forma era razonablemente bien visto. Vamos a ser concretos. El comandante de un avión de esos, volaba. El piloto, el copiloto, volaban. Vamos a emplear sus términos. ¿No secuestraban, no torturaban y no mataban?
-¿Cómo que no?
-Según usted, sólo es culpable el que está ahí, en el problema, el que tortura. ¿Cuál es la diferencia entre el piloto del avión y Rolón y Pernías?
-Ninguna.
-Ahhhh. Entonces, o ninguno o todos, dentro de los filtros que tiene la Armada, pero una vez que pasaron los filtros, ninguno o todos. ¿Está de acuerdo o no conmigo? Tal vez usted me diga ninguno. Pero es ninguno o todos.
-Todos los que participaron. El que manejaba el avión en el que se asesinó a esa gente participaba. El cocinero no participaba.
-El cocinero es un mal ejemplo.
-Lo puso usted.
-El cocinero no, porque estamos hablando de los jefes y oficiales en actividad en aquel momento.
-Lo que usted me está diciendo es que o participaban en el secuestro, o participaban en la tortura, o participaban en la ejecución clandestina. ¿No había ninguno que no participara en ninguna de las tres?
-Alguno puede ser que no haya participado, en forma anecdótica. Rotaban todos. Podrá aparecer alguno que diga "yo no estuve". Pero sabía, y si no participó no fue porque no quiso sino porque no lo designaron. No confundamos.
-¿Lo que usted sugiere es que habría que invertir la carga de la prueba, partir de la base de que todos participaron, y después analizar en cada caso concreto quién puede demostrar que él no?
-Si quiere justificarlo que lo justifique él. Podría ser. Es un análisis que hizo usted, pero hay que ver si quiere justificarlo. Puede ser que alguno aparezca.
-Si la decisión política fuera esa, aparecerían muchísimos que tratarían de justificarlo.
-Podría ser la solución, puede ser. Pero así como están dadas las cosas, es injusto.
-¿Es injusto con quién?
-Es injusto que hayan sido aprobados por la comisión de acuerdos del Senado los que tuvieron participación realmente activa. ¿Cuál es la diferencia entre el almirante Arduino que me dio la orden a mí y el capitán Rolón? Y Arduino llegó a Comandante de Operaciones Navales, en un gobierno constitucional, pasando por la comisión de acuerdos del Senado. No hay que ser hipócrita. Hay que decir la verdad. Esa es la historia. Y a partir de la verdad, que se tomen decisiones. Usted me pregunta qué haría yo. Yo no haría nada. Primero, que no estoy en actividad y segundo, que no soy político. Yo lo que digo es: señores, basta. Digamos la verdad, y a partir de la verdad, que decidan lo que tienen que decidir. Pero seguir jugando a las escondidas, y de pronto aparece alguien que no asciende porque dicen que fue torturador, es mentira. No asciende porque no se dice la verdad. ¿A quién se encubre al no contar la verdad?
-Usted dice que no quiere ser encubridor. ¿Encubridor de qué?
-De ocultar algo, de negar información, no sólo a la comisión de acuerdos. Están negando información a la sociedad sobre los desaparecidos.
-Si todos participaron no son todos encubridores. Son todos partícipes. Son autores de homicidio, no encubridores.
-¿Quién es el que está encubriendo?
-Usted dice que están encubriendo.
-¿Quién es el que debería haber dado la información? ¿O usted cree que es normal que un capitán de fragata vaya a tratar de defenderse ante la comisión de acuerdos del Senado diciendo cuál era el método? Fue tremendamente llamativo, usted vio los titulares de los diarios. Fueron a defenderse de algo que ellos saben en el fondo que es una injusticia. ¿Y qué dijeron? ¿Mintieron los dos jefes que fueron a hablar con la comisión de acuerdos o dijeron la verdad?
-Dijeron una parte de la verdad.
-No se la preguntaron toda. ¿Son ellos los que tienen que decirla?
-¿Si les hubieran preguntado por las ejecuciones clandestinas lo hubieran dicho?
-No sé. No se lo preguntaron. Pero, ¿tiene que llegarse a esa situación o tiene que decirse de una vez por todas la verdad? ¿No cree que es hora de que esto salga a la luz en forma definitiva y clara? Mi información es mínima. ¿O usted cree que si yo tuviera los nombres de los desaparecidos me los hubiera guardado? Pero no los tengo.
-¿Cuando hizo esos traslados, usted sabía quiénes eran esas personas?
-Ni idea.
-¿No las conocía previamente, no las había visto en la Escuela?
-No, no. Tampoco me interesaba. Yo estaba confiado totalmente en las decisiones que habían tomado mis superiores.
-Pero, por su tarea, ¿usted no tenía contacto...?
-No, no, yo tenía en forma esporádica contacto con los detenidos.
-¿Contacto de qué tipo?
-De hablar con ellos, no. De verlos, y demás. No tenía trato directo. Una versión de café decía que al ex marino Jorge Devoto lo tiraron despierto, pero nunca supe si era cierto.
-¿No sabía quiénes eran los detenidos?
-No, pero tampoco lo investigaba. Yo no dudé nunca de lo que se estaba haciendo ahí. Si usted quiere que yo le diga: mire, yo no... Le mentiría totalmente.
-No quiero que me diga eso.
-Yo no tenía la más mínima duda de que se estaba obrando en forma totalmente legal, como correspondía. Yo tenía veintiocho años y diez en la Armada. No es ni mucho ni poco. Era teniente de navío y era lo suficientemente preparado y antiguo como para no tener dudas de mis superiores. Estaba totalmente compenetrado con la carrera.
-El tema no es dudar del superior. Pero, en la formación que ustedes recibieron...
-... eso no existía. Pero sí existía matar al enemigo.
-¿Cómo se mata al enemigo?
-En la guerra. Esta era una guerra sucia, para la que no estábamos preparados.
-¿Es cierto que no estaban preparados o es una excusa?
-Preparados para esto no estábamos.
-Desde el año 58 en adelante, el servicio de informaciones navales trabajó sobre esta hipótesis, haciendo cursos, publicando artículos, folletos, libros, especializando gente...
-Todo lo que quiera, pero eso no tiene nada que ver con la preparación real de la gente de la Armada para la lucha antisubversiva. ¿O usted cree que se hacían cursos para luchar en la calle? Después empezaron, cuando empezaron los combates, pero antes no. Si Rolón fuese infante de Marina, pero es comando naval.
-¿Pernías?
-También. No, Pernías es infante. Había aviadores también. ¿Hay algún aviador preparado para la lucha antisubversiva en la calle?
-Tal vez alguna especialidad no, pero la Armada como institución hacía veinte años que se estaba preparando.
-Una cosa es la preparación ideológica, ¿qué tiene que ver? Lo que había eran intentos por contrarrestar la penetración ideológica de la izquierda. Si usted me pregunta qué se hacía sobre el tema en el alto nivel naval, no sé. Ah, usted dice que como consecuencia de eso, nosotros estábamos convencidos.
-Preparados. Tengo el testimonio de un oficial al que le dieron instrucción para torturar.
-¿En la Armada?
-SÍ. Un oficial de la ESMA. Durante un ejercicio antisubversivo se torturaban entre ellos. Lo mismo hacían los comandos del Ejército.
-Nunca oí eso. Tal vez en la infantería de Marina.
-Me parece que es al revés de lo que usted cree. Los habían preparado para lo que hicieron. Por eso nadie dudó.
Horacio Verbitsky entrevista al genocida Adolfo Scilingo
(......)
-Usted me preguntó qué pasaba en los aviones. Una vez que decolaba el avión, el médico que iba a bordo les aplicaba una segunda dosis, un calmante poderosísimo. Quedaban dormidos totalmente.
-Cuando los prisioneros se dormían, ¿qué hacían ustedes?
-Esto es muy morboso.
-Morboso es lo que hicieron ustedes.
-No me gustaría que alguien pudiera pensar que siento placer al contar esto.
-Ya ha quedado claro que usted quiere hablar de Rolón y Astiz. Soy yo quien le pregunta por los detalles del vuelo, para que no quede como una abstracción.
-Hay cuatro cosas que me tienen mal. Los dos vuelos que hice, la persona que vi torturar y el recuerdo del ruido de las cadenas y los grillos. Los vi apenas un par de veces, pero no puedo olvidar ese ruido. No quiero hablar de eso. Déjeme ir.
-Esto no es la ESMA. Usted está aquí por su voluntad y se puede ir cuando quiera.
-Sí, ya sé. No quise decir eso. Hay detalles que son importantes pero me cuesta contarlos. Lo pienso y me rayo. Se los desvestía desmayados y, cuando el comandante del avión daba la orden, en función de donde estaba el avión, se abría la portezuela y se los arrojaba desnudos uno por uno. Esa es la historia. Macabra historia, real, y que nadie puede desmentir. Se hacía desde aviones Skyvan de Prefectura y en aviones Electra de la Armada. En el Skyvan por la portezuela de atrás, que se abre de arriba hacia abajo. Es un gran portón pero sin posiciones intermedias. Está cerrada o está abierta, por lo cual se mantiene en posición de abierta. El suboficial pisaba la puerta, una especie de puerta basculante, para que quedaran 40 centímetros de hueco hacia el vacío. Después empezamos a bajar a los subversivos por ahí. Yo, que estaba bastante nervioso por la situación que se estaba viviendo casi me caigo y me voy por el vacío.
-¿Cómo?
-Patiné y me agarraron.
-Usted mencionó dos vuelos en el mismo mes.
-Sí, en junio o julio de 1977. El segundo vuelo fue un día sábado. Mi familia vivía en Bahía Blanca y yo viajaba cada quince días, o sea que trabajaba sábado y domingo, estaba en la Escuela. Me dieron la orden. Me pusieron de jefe de la columna, seguimos los mismos pasos, esta vez en un Electra. El procedimiento era el mismo pero por la puerta de emergencia en la parte de popa, o sea atrás, a estribor, es decir a la derecha. Se sacaba esa puerta y se ataba con una cuerda al operador que iba a hacer la tarea. En ese segundo vuelo, siguiendo la teoría de ese entonces de la Armada, también había invitados especiales.
-¿Qué quiere decir invitados especiales?
-Oficiales de la Armada de mayor jerarquía, que no participaban pero que venían en el vuelo para darnos respaldo, por ejemplo capitanes de navío, oficiales superiores de otros destinos.
-¿Ellos qué hacían?
-Nada. Era una forma de dar apoyo moral a la tarea que uno estaba haciendo.
-¿Iban sentados junto a los prisioneros?
-No, no. Prácticamente no había asientos. Había una pequeña cantidad de asientos adelante y el resto estaba todo vacío.
-¿Y los oficiales superiores dónde iban?
-Iban sentados y después durante la operación se pararon y estaban ahí mirando.
-Miraban.
-Sí, sí, miraban.
-Pero no participaban.
-Bueno, que no participaran...
-Evidentemente sí participaban y ése era el sentido de su presencia.
-Claro.
-¿Por qué no intervenían activamente, con sus manos?
-Porque no era necesario.
-¿Cómo llevaban a las personas dormidas hasta la puerta?
-Entre dos.
-¿Los arrastraban?
-Los levantábamos hasta la puerta.
-Ellos permanecían dormidos.
-Totalmente dormidos. Nadie sufrió absolutamente nada.
-¿Nunca hubo ninguna excepción?
(Esta pregunta parece inquietarlo más que otras. Piensa y repiensa antes de contestar.)
-No, que pueda certificarlo.
-¿Usted nunca vio una persona que se despertara?
-¿Que se...?
-Que se despertara.
-No, nunca vi.
-¿Que se resistiera?
-No, no, no.
-¿Y su resbalón a qué se debió?
-Patiné, porque es metálico el piso del avión, y casi me voy para abajo, haciendo fuerza moviendo cuerpos de subversivos.
-¿Se hacía algún estudio de en qué lugar...?
-Debían hacerse, me imagino que sí. Mar adentro.
-¿Qué cantidad de personas calcula que fueron asesinadas de ese modo?
-De 15 a 20 por miércoles.
-¿Durante cuánto tiempo?
-Dos años.
-Dos años, cien miércoles: de 1500 a 2000 personas.
-Sí.
-¿Primero iban hacia Punta Indio?
-Sí, sí. Al salir de Aeroparque se daba un plan de vuelo, Punta Indio. Al llegar a Punta Indio se enfilaba mar afuera. Alguien dijo que los planes de vuelo de esa época habían desaparecido de Aeroparque, otro tema que me parece una barbaridad. En ese momento podía ser, pero ya no sé. En el segundo vuelo que hice, en Punta Indio subieron a un tipo que no sé de dónde salió.
-¿Qué personal naval iba en cada vuelo?
-En la cabina iba la tripulación normal del avión.
-¿Y con los prisioneros?
-Dos oficiales, un suboficial, un cabo y el médico. En mi primer vuelo, el cabo de Prefectura desconocía totalmente cuál era la misión. Cuando se da cuenta a bordo lo que tenía que hacer entra en una crisis de nervios. Se puso a llorar. No entendía nada, se le trabucaban las palabras. Eso me puso nervioso a mí también. Le empecé a explicar y le dije al suboficial que hable con los pilotos, porque realmente ya era una situación... Yo no sabía cómo tratar a un hombre de Prefectura en una situación tan crítica. Al final lo mandan a cabina. El Skyvan es una gran caja, con la cabina separada. Terminamos de desvestir a los subversivos...
-Usted, Vaca, el médico...
-No, no. El médico les daba la segunda inyección y nada más. Después se iba a la cabina. En el segundo vuelo que hice también.
-¿Por qué?
-Decían que por el juramento hipocrático. Creo que en todos los vuelos era así. Se comentaba que ése era el motivo, y en cierta forma era razonablemente bien visto. Vamos a ser concretos. El comandante de un avión de esos, volaba. El piloto, el copiloto, volaban. Vamos a emplear sus términos. ¿No secuestraban, no torturaban y no mataban?
-¿Cómo que no?
-Según usted, sólo es culpable el que está ahí, en el problema, el que tortura. ¿Cuál es la diferencia entre el piloto del avión y Rolón y Pernías?
-Ninguna.
-Ahhhh. Entonces, o ninguno o todos, dentro de los filtros que tiene la Armada, pero una vez que pasaron los filtros, ninguno o todos. ¿Está de acuerdo o no conmigo? Tal vez usted me diga ninguno. Pero es ninguno o todos.
-Todos los que participaron. El que manejaba el avión en el que se asesinó a esa gente participaba. El cocinero no participaba.
-El cocinero es un mal ejemplo.
-Lo puso usted.
-El cocinero no, porque estamos hablando de los jefes y oficiales en actividad en aquel momento.
-Lo que usted me está diciendo es que o participaban en el secuestro, o participaban en la tortura, o participaban en la ejecución clandestina. ¿No había ninguno que no participara en ninguna de las tres?
-Alguno puede ser que no haya participado, en forma anecdótica. Rotaban todos. Podrá aparecer alguno que diga "yo no estuve". Pero sabía, y si no participó no fue porque no quiso sino porque no lo designaron. No confundamos.
-¿Lo que usted sugiere es que habría que invertir la carga de la prueba, partir de la base de que todos participaron, y después analizar en cada caso concreto quién puede demostrar que él no?
-Si quiere justificarlo que lo justifique él. Podría ser. Es un análisis que hizo usted, pero hay que ver si quiere justificarlo. Puede ser que alguno aparezca.
-Si la decisión política fuera esa, aparecerían muchísimos que tratarían de justificarlo.
-Podría ser la solución, puede ser. Pero así como están dadas las cosas, es injusto.
-¿Es injusto con quién?
-Es injusto que hayan sido aprobados por la comisión de acuerdos del Senado los que tuvieron participación realmente activa. ¿Cuál es la diferencia entre el almirante Arduino que me dio la orden a mí y el capitán Rolón? Y Arduino llegó a Comandante de Operaciones Navales, en un gobierno constitucional, pasando por la comisión de acuerdos del Senado. No hay que ser hipócrita. Hay que decir la verdad. Esa es la historia. Y a partir de la verdad, que se tomen decisiones. Usted me pregunta qué haría yo. Yo no haría nada. Primero, que no estoy en actividad y segundo, que no soy político. Yo lo que digo es: señores, basta. Digamos la verdad, y a partir de la verdad, que decidan lo que tienen que decidir. Pero seguir jugando a las escondidas, y de pronto aparece alguien que no asciende porque dicen que fue torturador, es mentira. No asciende porque no se dice la verdad. ¿A quién se encubre al no contar la verdad?
-Usted dice que no quiere ser encubridor. ¿Encubridor de qué?
-De ocultar algo, de negar información, no sólo a la comisión de acuerdos. Están negando información a la sociedad sobre los desaparecidos.
-Si todos participaron no son todos encubridores. Son todos partícipes. Son autores de homicidio, no encubridores.
-¿Quién es el que está encubriendo?
-Usted dice que están encubriendo.
-¿Quién es el que debería haber dado la información? ¿O usted cree que es normal que un capitán de fragata vaya a tratar de defenderse ante la comisión de acuerdos del Senado diciendo cuál era el método? Fue tremendamente llamativo, usted vio los titulares de los diarios. Fueron a defenderse de algo que ellos saben en el fondo que es una injusticia. ¿Y qué dijeron? ¿Mintieron los dos jefes que fueron a hablar con la comisión de acuerdos o dijeron la verdad?
-Dijeron una parte de la verdad.
-No se la preguntaron toda. ¿Son ellos los que tienen que decirla?
-¿Si les hubieran preguntado por las ejecuciones clandestinas lo hubieran dicho?
-No sé. No se lo preguntaron. Pero, ¿tiene que llegarse a esa situación o tiene que decirse de una vez por todas la verdad? ¿No cree que es hora de que esto salga a la luz en forma definitiva y clara? Mi información es mínima. ¿O usted cree que si yo tuviera los nombres de los desaparecidos me los hubiera guardado? Pero no los tengo.
-¿Cuando hizo esos traslados, usted sabía quiénes eran esas personas?
-Ni idea.
-¿No las conocía previamente, no las había visto en la Escuela?
-No, no. Tampoco me interesaba. Yo estaba confiado totalmente en las decisiones que habían tomado mis superiores.
-Pero, por su tarea, ¿usted no tenía contacto...?
-No, no, yo tenía en forma esporádica contacto con los detenidos.
-¿Contacto de qué tipo?
-De hablar con ellos, no. De verlos, y demás. No tenía trato directo. Una versión de café decía que al ex marino Jorge Devoto lo tiraron despierto, pero nunca supe si era cierto.
-¿No sabía quiénes eran los detenidos?
-No, pero tampoco lo investigaba. Yo no dudé nunca de lo que se estaba haciendo ahí. Si usted quiere que yo le diga: mire, yo no... Le mentiría totalmente.
-No quiero que me diga eso.
-Yo no tenía la más mínima duda de que se estaba obrando en forma totalmente legal, como correspondía. Yo tenía veintiocho años y diez en la Armada. No es ni mucho ni poco. Era teniente de navío y era lo suficientemente preparado y antiguo como para no tener dudas de mis superiores. Estaba totalmente compenetrado con la carrera.
-El tema no es dudar del superior. Pero, en la formación que ustedes recibieron...
-... eso no existía. Pero sí existía matar al enemigo.
-¿Cómo se mata al enemigo?
-En la guerra. Esta era una guerra sucia, para la que no estábamos preparados.
-¿Es cierto que no estaban preparados o es una excusa?
-Preparados para esto no estábamos.
-Desde el año 58 en adelante, el servicio de informaciones navales trabajó sobre esta hipótesis, haciendo cursos, publicando artículos, folletos, libros, especializando gente...
-Todo lo que quiera, pero eso no tiene nada que ver con la preparación real de la gente de la Armada para la lucha antisubversiva. ¿O usted cree que se hacían cursos para luchar en la calle? Después empezaron, cuando empezaron los combates, pero antes no. Si Rolón fuese infante de Marina, pero es comando naval.
-¿Pernías?
-También. No, Pernías es infante. Había aviadores también. ¿Hay algún aviador preparado para la lucha antisubversiva en la calle?
-Tal vez alguna especialidad no, pero la Armada como institución hacía veinte años que se estaba preparando.
-Una cosa es la preparación ideológica, ¿qué tiene que ver? Lo que había eran intentos por contrarrestar la penetración ideológica de la izquierda. Si usted me pregunta qué se hacía sobre el tema en el alto nivel naval, no sé. Ah, usted dice que como consecuencia de eso, nosotros estábamos convencidos.
-Preparados. Tengo el testimonio de un oficial al que le dieron instrucción para torturar.
-¿En la Armada?
-SÍ. Un oficial de la ESMA. Durante un ejercicio antisubversivo se torturaban entre ellos. Lo mismo hacían los comandos del Ejército.
-Nunca oí eso. Tal vez en la infantería de Marina.
-Me parece que es al revés de lo que usted cree. Los habían preparado para lo que hicieron. Por eso nadie dudó.
domingo, 3 de mayo de 2009
Nota en Cronica sobre el Informe acercado por La Voz de los Colimbas
Los aviones que sembraron la muerte
Uno de los capítulos más terribles y sangrientos del proceso militar que provocó la desaparición de miles de personas, sin duda estuvo enmarcado por los siniestros vuelos de la muerte, ocurridos entre 1976 y 1978 , cuando la armada utilizó para tal fin a estos tres aviones que habían sido adquiridos en 1973 en los Estados Unidos. Se pudo establecer que en sucesivas “tareas aéreas” fueron arrojadas al mar alrededor de 4400 personas. Se las anestesiaba para luego colocarlas frente al portalón trasero desde donde alguien iba a empujarlas al vacio y es por esa razón que cada una de estas aeronaves configura en sí misma un crudo testimonio de aquella barbarie.
¿Pero qué fue lo que sucedió con ellas,dónde fueron a parar después de tanto tiempo?
El siguiente informe al cual tuvo acceso nuestro diario en forma exclusiva, revela detalles inéditos del caso,como la fecha en que fueron desactivadas, y los lugares donde se encuentran actualmente, a la vista de todo el mundo, y tal vez sin despertar el mínimo interés, y menos aún sospecha alguna acerca de su intrincada procedencia. Uno de estos aviones se preserva y exhibe en estos días en el Museo Naval Comandante Spora de la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, quienes visiten ese lugar podrán tener referencia de que se trata del “ Ushuaia” 5T2, sin siquiera imaginar su orígen y las ocultas rutas de vuelo que cumplió entre 1976 y 1978; otro sufrió el desguace y acabó por convertirse en simple chatarra.Ya no está. Y el restante fue vendido a una empresa privada que lo acondicionó para instalar a bordo un boliche bailable, aunque este emprendimiento no prosperó y terminó abandonado a cielo abierto, casi olvidado entre elementos en desuso que figuran dentro de un predio de la localidad de Lomas de Zamora.
Ciertamente que la negra historia de aquellos vuelos, en los que participó la Primera Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con base en el sector militar del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que sería desactivada entre 1995 y 1998, irremediablemente un día iba a conocerse a través de todos los pasos que dio de la justicia,con el juzgamiento de los culpables. Sin embargo a la verdad sobre esos crímenes iba a esfumársele el dato preciso acerca del paradero de las aeronaves que desarrollaron aquellas sucesivas y horrendas maniobras. Distintas versiones y confusos relatos sobre la suerte corrida por estas máquinas ,tal vez hicieran que ninguna de ellos nos permitiera conducirnos hacia el sitio en que realmente se encontraban , hasta que por fin recibimos la señal incontrastable y real.
En estos últimos días y mediante la base de datos muy específicos, se pudo constatar que uno de estos aviones descansa en un Museo de la ciudad de Bahía Blanca . Se comprobó además que uno de ellos había sido desguazado,y que el tercero se encuentra en un terreno ubicado sobre el camino de Cintura en Lomas de Zamora. Entre otros inquietantes detalles ,pudo saberse que sería éste último, desactivado en 1995 con la Resolución Jemga Nº 58/94 “C” ( confidencial) fue el que sumó la mayor cantidad de horas en aquellos vuelos sin regreso que terminaron con la vida de miles de personas.
La investigación que en un principio estuvo relacionada con el supuesto orígen de estas aeronaves,habría de confirmar más tarde con precisión de fechas y lugares, que el 5 T 3 Resolución Jemga Nº 58/ 94 es el “Rio Grande”, uno de los tres aviones de la muerte , y que los siniestros vuelos fueron diagramados en la segunda mitad de la década del 70,con la participación de otras dos aeronaves, el 691/5-T-1 “Antártida Argentina” y el 69106/5-T2 “ Ushuaia”.
Entre los testimonios de aquellos nefastos acontecimientos , se encuentra la confesión del ex marino y represor Adolfo Scilingo, preso actualmente en España ,que contó en 1997 al juez Baltasar Garzón que según su registro hubo entre 180 y 200 vuelos de la muerte , en los que fueron arrojadas entre 15 y 30 personas al mar con la participación de 20 oficiales en cada uno.En estas declaraciones Scilingo citó las características de los aviones, cuyos vuelos se ordenaban de forma rotativa,relató, para que todos tuviésemos el honor de participar en la lucha contra los subversivos. Scilingo en aquel interrogatorio confesó su participación en dos operaciones.
Cuerpos flotando en la Costa Atlántica
Pese a los esfuerzos de los genocidas aquellos vuelos de la muerte no tuvieron el resultado esperado ,y en de diciembre de 1977 comenzaron a aparecer cadáveres provenientes del mar en las playas de la provincia de Buenos Aires a la altura de los balnearios de Santa Teresita y Mar del Tuyú. Los médicos policiales que examinaron los cuerpos en esa oportunidad registraron que la causa de la muerte había sido ‘el choque contra objetos duros desde gran altura‘. Sin realizar más averiguaciones las autoridades locales dispusieron de inmediato que los cuerpos fueran enterrados como NN en el cementerio de la cercana ciudad de General Lavalle.
Pero en 1984 en el marco de la investigación de la CONADEP y del Juicio a las Juntas se habían realizado excavaciones en el cementerio de General Lavalle, encontrándose una gran cantidad de restos óseos provenientes de los cadáveres hallados en las playas de San Bernardo y Lucila del Mar.En Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), descubrió dos líneas de tumbas, una por encima de la otra.,con 8 esqueletos, 5 correspondientes a mujeres, 2 correspondientes a varones y uno, clasificado como GL-17, que se definió como ‘probablemente masculino‘.Los resultados del laboratorio fueron determinando que los restos pertenecían al grupo de secuestrados entre los días 8 y 10 de diciembre de 1977, y eEl 8 de julio de 2005 el juez Cattani recibió el informe estableciendo que uno de los restos individualizados pertenecían a Azucena Villaflor. Los restos de Villaflor fueron incinerados, y sus cenizas enterradas a los pies de la Pirámide de Mayo, en el centro de la Plaza de Mayo,
Pruebas irrefutables
En cuanto a otros datos relevantes que se tuvieron en cuenta para arribar finalmente a la identificación de las naves que participaron en los vuelos, fuentes confiables informaron que se compraron en total nueve maquinas,aunque para el caso que nos ocupa solo mencionaremos ocho, debido a que una adquirida en 1977 nunca voló y solo se utilizó como repuesto. Pero lo realmente excluyente y definitivo es que tenían portalón trasero con capacidad de ser abiertos en vuelo y por lo tanto ser las maquinas susceptibles de ser empleadas para los vuelos de la muerte.
Para ser más explícitos respecto del arribo de estos aviones al país, nos propusimos llegar a la total confirmación que llegaron en dos tandas: la primera fue comprada en 1973, precisamente los tres que contaban con portalón trasero, con capacidad de ser abiertos en vuelo , y llevaron las Matriculas (5-T-1; 5-T-2; 5-T-3) , mientras que en la segunda tanda de cinco comprados entre 1982 y el 25-de septiembre de 1983, solo había uno con dicha capacidad; el Electra L-188AF, matrícula 6-P-101 , pero este avión había sido incorporado el 1º de enero de 1983 es decir durante el ultimo año de la dictadura militar, con lo cual es improbable que haya participado de los vuelos de la muerte.
Merced a este pormenorizado relevamiento de cada una de las aeronaves, se pudo arribar finalmente a la certeza de que las únicas que participaron de los vuelos de la muerte fueron los de la primera tanda es decir los matriculados 5-T-1; 5-T-2 y 5-T-3, todos con capacidad de abrir la puerta trasera en vuelo. Estos tres eran los Lockheed L-188 AF Electra,que configuraba en esos años la primera escuadrilla aeronaval de sostén logistico móvil de la Armada.
Los siguientes datos tienen que ver con el momento en que fueron retirados de la fuerza: en 1995 fue desactivada la nave “ Rio Grande” con la matricula 5T 3. La resolución JEMBA Nº 58/94 “ C” (que quiere decir confidencial).
En 1998 fueron desactivados los dos restantes, el 5 T 1 “ Antártida Argentina “ y el 5 T2 “ Ushuaia “ con la Resolución Jemga Nº 10/98 del 14 de mayo de 1998. El primero de los aparatos fue desguazado y el otro permanece en el Museo Comandante Spora de la ciudad de Bahia Blanca.
El acceso a la documentación de estas máquinas nos posibilitó recorrer toda su historia y poder chequear que el 691/5-T-1 “Antártida Argentina” comprado a la compañía McCulloch y vendido a la Aviación Naval en diciembre de 1973, modificado como L-188PF (carguero) por la Lockheed Aircraft Services (Ontario-CA). Prestó servicio en la 1º Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con asiento en la Base Aeronaval Ezeiza, luego convertido en “Explorador”, pasó a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración en la base “Almirante Zar”, Trelew, provincia del Chubut, con la matricula 6-P-105.Desactivado por resolución JEmga Nº10/98 del 14-5-98.A este avión después de haberlo dado de baja estuvo mucho tiempo tirado en Trelew y luego habría sido chatarreado.
En cuanto al 0692/5-T-2 “Ushuaia” comprado a la compañía McCulloch y vendido a la Aviación Naval el 20-12-73, modificado como L-188PF (carguero) por la Lockheed Aircraft Services (Ontario-CA). Presto servicio en la 1º Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con asiento en la Base Aeronaval Ezeiza, luego convertido en “Explorador”, pasó a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración en la base “Almirante Zar”, Trelew, provincia del Chubut, con la matrícula 6-P-106.También desactivado por resolución Jemga Nº10/98 del 14-5-98. Actualmente preservado en el Museo de la Aviación Naval en la Base Aeronaval Cte. Espora de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.
Y por último el 0693/5-T-3 “Río Grande” comprado a la compañía McCulloch y vendidos a la Aviación Naval el 20-12-73, modificado como L-188PF (carguero) por la Lockheed Aircraft Services (Ontario-CA). Presto servicio en la 1º Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con asiento en la Base Aeronaval Ezeiza. Desactivado por resolución JEMGA 58/94”C”. Actualmente en se puede observar en un predio sito en el Camino de cintura al 8200, luego de fracasar el intento de hacer un boliche con su fuselaje. Nunca paso a la Escuadrilla de Exploración, ni a la base Ate Zar. Cabe señalar que como aviones de carga transportaban hasta 14.920kg. y como máquinas de pasajeros: 98 plazas en configuración de alta densidad.
Roberto Leiva
Uno de los capítulos más terribles y sangrientos del proceso militar que provocó la desaparición de miles de personas, sin duda estuvo enmarcado por los siniestros vuelos de la muerte, ocurridos entre 1976 y 1978 , cuando la armada utilizó para tal fin a estos tres aviones que habían sido adquiridos en 1973 en los Estados Unidos. Se pudo establecer que en sucesivas “tareas aéreas” fueron arrojadas al mar alrededor de 4400 personas. Se las anestesiaba para luego colocarlas frente al portalón trasero desde donde alguien iba a empujarlas al vacio y es por esa razón que cada una de estas aeronaves configura en sí misma un crudo testimonio de aquella barbarie.
¿Pero qué fue lo que sucedió con ellas,dónde fueron a parar después de tanto tiempo?
El siguiente informe al cual tuvo acceso nuestro diario en forma exclusiva, revela detalles inéditos del caso,como la fecha en que fueron desactivadas, y los lugares donde se encuentran actualmente, a la vista de todo el mundo, y tal vez sin despertar el mínimo interés, y menos aún sospecha alguna acerca de su intrincada procedencia. Uno de estos aviones se preserva y exhibe en estos días en el Museo Naval Comandante Spora de la ciudad bonaerense de Bahía Blanca, quienes visiten ese lugar podrán tener referencia de que se trata del “ Ushuaia” 5T2, sin siquiera imaginar su orígen y las ocultas rutas de vuelo que cumplió entre 1976 y 1978; otro sufrió el desguace y acabó por convertirse en simple chatarra.Ya no está. Y el restante fue vendido a una empresa privada que lo acondicionó para instalar a bordo un boliche bailable, aunque este emprendimiento no prosperó y terminó abandonado a cielo abierto, casi olvidado entre elementos en desuso que figuran dentro de un predio de la localidad de Lomas de Zamora.
Ciertamente que la negra historia de aquellos vuelos, en los que participó la Primera Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con base en el sector militar del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que sería desactivada entre 1995 y 1998, irremediablemente un día iba a conocerse a través de todos los pasos que dio de la justicia,con el juzgamiento de los culpables. Sin embargo a la verdad sobre esos crímenes iba a esfumársele el dato preciso acerca del paradero de las aeronaves que desarrollaron aquellas sucesivas y horrendas maniobras. Distintas versiones y confusos relatos sobre la suerte corrida por estas máquinas ,tal vez hicieran que ninguna de ellos nos permitiera conducirnos hacia el sitio en que realmente se encontraban , hasta que por fin recibimos la señal incontrastable y real.
En estos últimos días y mediante la base de datos muy específicos, se pudo constatar que uno de estos aviones descansa en un Museo de la ciudad de Bahía Blanca . Se comprobó además que uno de ellos había sido desguazado,y que el tercero se encuentra en un terreno ubicado sobre el camino de Cintura en Lomas de Zamora. Entre otros inquietantes detalles ,pudo saberse que sería éste último, desactivado en 1995 con la Resolución Jemga Nº 58/94 “C” ( confidencial) fue el que sumó la mayor cantidad de horas en aquellos vuelos sin regreso que terminaron con la vida de miles de personas.
La investigación que en un principio estuvo relacionada con el supuesto orígen de estas aeronaves,habría de confirmar más tarde con precisión de fechas y lugares, que el 5 T 3 Resolución Jemga Nº 58/ 94 es el “Rio Grande”, uno de los tres aviones de la muerte , y que los siniestros vuelos fueron diagramados en la segunda mitad de la década del 70,con la participación de otras dos aeronaves, el 691/5-T-1 “Antártida Argentina” y el 69106/5-T2 “ Ushuaia”.
Entre los testimonios de aquellos nefastos acontecimientos , se encuentra la confesión del ex marino y represor Adolfo Scilingo, preso actualmente en España ,que contó en 1997 al juez Baltasar Garzón que según su registro hubo entre 180 y 200 vuelos de la muerte , en los que fueron arrojadas entre 15 y 30 personas al mar con la participación de 20 oficiales en cada uno.En estas declaraciones Scilingo citó las características de los aviones, cuyos vuelos se ordenaban de forma rotativa,relató, para que todos tuviésemos el honor de participar en la lucha contra los subversivos. Scilingo en aquel interrogatorio confesó su participación en dos operaciones.
Cuerpos flotando en la Costa Atlántica
Pese a los esfuerzos de los genocidas aquellos vuelos de la muerte no tuvieron el resultado esperado ,y en de diciembre de 1977 comenzaron a aparecer cadáveres provenientes del mar en las playas de la provincia de Buenos Aires a la altura de los balnearios de Santa Teresita y Mar del Tuyú. Los médicos policiales que examinaron los cuerpos en esa oportunidad registraron que la causa de la muerte había sido ‘el choque contra objetos duros desde gran altura‘. Sin realizar más averiguaciones las autoridades locales dispusieron de inmediato que los cuerpos fueran enterrados como NN en el cementerio de la cercana ciudad de General Lavalle.
Pero en 1984 en el marco de la investigación de la CONADEP y del Juicio a las Juntas se habían realizado excavaciones en el cementerio de General Lavalle, encontrándose una gran cantidad de restos óseos provenientes de los cadáveres hallados en las playas de San Bernardo y Lucila del Mar.En Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), descubrió dos líneas de tumbas, una por encima de la otra.,con 8 esqueletos, 5 correspondientes a mujeres, 2 correspondientes a varones y uno, clasificado como GL-17, que se definió como ‘probablemente masculino‘.Los resultados del laboratorio fueron determinando que los restos pertenecían al grupo de secuestrados entre los días 8 y 10 de diciembre de 1977, y eEl 8 de julio de 2005 el juez Cattani recibió el informe estableciendo que uno de los restos individualizados pertenecían a Azucena Villaflor. Los restos de Villaflor fueron incinerados, y sus cenizas enterradas a los pies de la Pirámide de Mayo, en el centro de la Plaza de Mayo,
Pruebas irrefutables
En cuanto a otros datos relevantes que se tuvieron en cuenta para arribar finalmente a la identificación de las naves que participaron en los vuelos, fuentes confiables informaron que se compraron en total nueve maquinas,aunque para el caso que nos ocupa solo mencionaremos ocho, debido a que una adquirida en 1977 nunca voló y solo se utilizó como repuesto. Pero lo realmente excluyente y definitivo es que tenían portalón trasero con capacidad de ser abiertos en vuelo y por lo tanto ser las maquinas susceptibles de ser empleadas para los vuelos de la muerte.
Para ser más explícitos respecto del arribo de estos aviones al país, nos propusimos llegar a la total confirmación que llegaron en dos tandas: la primera fue comprada en 1973, precisamente los tres que contaban con portalón trasero, con capacidad de ser abiertos en vuelo , y llevaron las Matriculas (5-T-1; 5-T-2; 5-T-3) , mientras que en la segunda tanda de cinco comprados entre 1982 y el 25-de septiembre de 1983, solo había uno con dicha capacidad; el Electra L-188AF, matrícula 6-P-101 , pero este avión había sido incorporado el 1º de enero de 1983 es decir durante el ultimo año de la dictadura militar, con lo cual es improbable que haya participado de los vuelos de la muerte.
Merced a este pormenorizado relevamiento de cada una de las aeronaves, se pudo arribar finalmente a la certeza de que las únicas que participaron de los vuelos de la muerte fueron los de la primera tanda es decir los matriculados 5-T-1; 5-T-2 y 5-T-3, todos con capacidad de abrir la puerta trasera en vuelo. Estos tres eran los Lockheed L-188 AF Electra,que configuraba en esos años la primera escuadrilla aeronaval de sostén logistico móvil de la Armada.
Los siguientes datos tienen que ver con el momento en que fueron retirados de la fuerza: en 1995 fue desactivada la nave “ Rio Grande” con la matricula 5T 3. La resolución JEMBA Nº 58/94 “ C” (que quiere decir confidencial).
En 1998 fueron desactivados los dos restantes, el 5 T 1 “ Antártida Argentina “ y el 5 T2 “ Ushuaia “ con la Resolución Jemga Nº 10/98 del 14 de mayo de 1998. El primero de los aparatos fue desguazado y el otro permanece en el Museo Comandante Spora de la ciudad de Bahia Blanca.
El acceso a la documentación de estas máquinas nos posibilitó recorrer toda su historia y poder chequear que el 691/5-T-1 “Antártida Argentina” comprado a la compañía McCulloch y vendido a la Aviación Naval en diciembre de 1973, modificado como L-188PF (carguero) por la Lockheed Aircraft Services (Ontario-CA). Prestó servicio en la 1º Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con asiento en la Base Aeronaval Ezeiza, luego convertido en “Explorador”, pasó a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración en la base “Almirante Zar”, Trelew, provincia del Chubut, con la matricula 6-P-105.Desactivado por resolución JEmga Nº10/98 del 14-5-98.A este avión después de haberlo dado de baja estuvo mucho tiempo tirado en Trelew y luego habría sido chatarreado.
En cuanto al 0692/5-T-2 “Ushuaia” comprado a la compañía McCulloch y vendido a la Aviación Naval el 20-12-73, modificado como L-188PF (carguero) por la Lockheed Aircraft Services (Ontario-CA). Presto servicio en la 1º Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con asiento en la Base Aeronaval Ezeiza, luego convertido en “Explorador”, pasó a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración en la base “Almirante Zar”, Trelew, provincia del Chubut, con la matrícula 6-P-106.También desactivado por resolución Jemga Nº10/98 del 14-5-98. Actualmente preservado en el Museo de la Aviación Naval en la Base Aeronaval Cte. Espora de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.
Y por último el 0693/5-T-3 “Río Grande” comprado a la compañía McCulloch y vendidos a la Aviación Naval el 20-12-73, modificado como L-188PF (carguero) por la Lockheed Aircraft Services (Ontario-CA). Presto servicio en la 1º Escuadrilla Aeronaval de Sostén Logístico Móvil con asiento en la Base Aeronaval Ezeiza. Desactivado por resolución JEMGA 58/94”C”. Actualmente en se puede observar en un predio sito en el Camino de cintura al 8200, luego de fracasar el intento de hacer un boliche con su fuselaje. Nunca paso a la Escuadrilla de Exploración, ni a la base Ate Zar. Cabe señalar que como aviones de carga transportaban hasta 14.920kg. y como máquinas de pasajeros: 98 plazas en configuración de alta densidad.
Roberto Leiva
domingo, 19 de abril de 2009
Vuelos de la Muerte...........

El avión de la foto es un Electra 188, aviones como estos poseía la Armada Argentina, desde este tipo de avión se realizaban los llamados Vuelos de la Muerte, vuelos desde los cuales se arrojaron gran cantidad de cuerpos al mar, estos cuerpos eran de secuestrados en la tristemente celebre ESMA, cuerpos que venían de ser torturados, de pasar por las mas aberrantes practicas, cuerpos de PERSONAS, que vaya a saber desde que mente diabólica, comenzaron a ser narcotizados y tirados al mar, VIVOS, desde aviones similares a estos.
Desde " La Voz de los Colimbas " siempre hemos alentado a nuestros compañeros a denunciar en la Justicia y a expresar a través de los micrófonos todo lo que sepan o hayan vivido mientras realizaban el Servicio Militar Obligatorio, SMO, la peor época para quien hizo el SMO sin duda fue durante la dictadura militar, por pasar lo que pasamos es que muchos de nuestros compañeros tienen miedo, no obstante según datos acercados a nuestro programa, conseguimos averiguar lo siguiente:
Uno de los aviones utilizados para los vuelos de la muerte, hoy se ofrece para diferentes menesteres.......
Venta o Alquiler para Agencias de Publicidad.
Precio: Consultar
Ubicación: 9 de abril, BUENOS AIRES, Argentina
Cant de visitas: 323
Codigo Aviso: 2220
Fecha: 09/05/2008
Contamos con un Avion Modelo Electra 188 fuera de uso de 33 Mts de largo , Escalera de Acceso al mismo, Criquet , Helices , Asientos Dobles y Triples, Carros Bares, Salvavidas , Balsas Salvavidas, Balsas Salvavidas para Bebes, Ruedas de Avion y muchos elementos mas . Consulte.
El avion del aviso fue utilizado para asesinar personas, como se puede ver lleva casi un año expuesto en un predio del Barrio 9 de Abril, sobre Ruta 4 o Camino de Cintura, también nos enteramos que se pensó hacer una confitería con el avión, desde "La Voz de los Colimbas" nos damos cuenta que no es un tema menor y que este avión simboliza muchas cosas, pero por sobre todo es parte de nuestra triste Historia.
Ricardo Righi
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