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POR NUESTROS COMPAÑEROS MUERTOS EN ENFRENTAMIENTOS, POR LOS SECUESTRADOS Y DESAPARECIDOS, MIENTRAS REALIZABAN EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO, POR LOS VETERANOS NO RECONOCIDOS, POR UN RECONOCIMIENTO
HISTÓRICO A LOS COMPAÑEROS DE MALVINAS, POR QUIENES SOBREVIVIMOS.


JUEVES 17:00 a 19:00 HORAS-AM 1010 ONDA LATINA


Realizan La Voz de los Colimbas...


Horacio Verstraeten- Gustavo Capra y Ricardo Righi.



Nosotros podríamos ser los Desaparecidos...Testimoniemos...

Nosotros podríamos ser los Desaparecidos...Testimoniemos...


Si cuando hiciste la colimba,
pasaste por situaciones extremas, hacia tu persona o viste gente secuestrada o algún compañero fue secuestrado o asesinado, no sigas sufriendo tu silencio...
"La Voz de los Colimbas" te escucha ponete en contacto y descarga esa mochila, los colimbas también fuimos victimas, nadie te va a entender mejor que otro colimba.
Si no deseas dar tus datos, te comunicas en forma anónima, no hay problemas...
Tu testimonio es confidencial y puede ayudar mucho.

Por correo a: lavozdeloscolimbas@yahoo.com.ar

Por teléfono: 154-091-1192

Ricardo Righi


lunes, 30 de abril de 2012

Colimba Desaparecido en 1976


Eduardo Navajas Jauregui

En marzo de 1976 Eduardo fue incorporado como conscripto al Regimiento de Infantería Mecanizada 7, en La Plata. Tenía 20 años
Eduardo era jugador de rugby. Estaba en pareja con Roxana Teresa Claros Romero, quién desapareció tiempo después que él, el 7/04/1977 en Capital Federal. Esta unidad, al mando del Coronel Roque Carlos Presti, tuvo bajo su responsabilidad el Area 113 (partido de La Plata) y los centros clandestinos de detención "Arana", "La Calesita", Comisaría 5a de La Plata, Comisaría 8a de La Plata, Guardia de Infantería y "La Cacha".
Eduardo Enrique se desempeñaba como chofer de un mayor de apellido Romero cuando en la medianoche del 20 de junio de 1976 la casa familiar, en La Plata, fue allanada por un grupo de militares que buscaban al conscripto, ausente ese día. Los intrusos permanecieron en la vivienda hasta que llegó un llamado del cuartel para enterarlos de que el soldado estaba allí. Los miembros del operativo se retiraron, sin violencia ni robos, a las nueve de la mañana.
Eduardo quedó arrestado e incomunicado durante veintiún días y en julio regresó, libre, a la casa paterna con franco normal. Eduardo decidió no volver al cuartel. La familia pudo verlo, en encuentros esporádicos. Pero un llamado telefónico anónimo les avisó que Eduardo había sido secuestrado en la estación Caseros del ferrocarril. Nunca más se volvió a saber de él. Su hermana María Victoria y su cuñado Gustavo Ogando también están desaparecidos

Testimonio de Maria Alejandra Napp**       La Plata, 4 de Agosto de 1999


  

DR. SCHIFFRIN.- : En La Plata a los cuatro días del mes de Agosto del año 1999, reunida la Cámara Federal del Circuito, integrada en la ocasión por el Dr. Julio Víctor Reboredo, el Dr. Carlos Alberto Nogueira y el que habla Leopoldo Schiffrin accidentalmente a cargo de la Presidencia también se hayan presentes el Señor Fiscal General ante la Cámara dr. Julio Amancio Piaggio, los Dres. Jaime Glüzmann y Claudio Avalos por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata, y el Señor Defensor Oficial Dr. Ricardo González. Comparece una persona, cuyo testimonio el Tribunal resuelve recibir en este momento en reemplazo del que hubiera debido prestar la Señora Victoria Flores de Navajas (así se entiende), a la cual se le informa que el Código Penal sanciona con pena de prisión a los testigos que no se producen o sea que no manifiestan la verdad en sus declaraciones ante los Tribunales. Y también le requiero que preste, de acuerdo con sus creencias religiosas, Juramento o sino prometa solemnemente decir la verdad en todo cuanto declare. Jura usted.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí, juro.
DR. SCHIFFRIN.- Entonces empiezo por preguntarle su nombre y apellido completos.
MARIA ALEJANDRA NAPP: MARIA ALEJANDRA NAPP.
DR. SCHIFFRIN.- Profesión?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Estudiante, ama de casa...
DR. SCHIFFRIN.- Nacionalidad Argentina de acuerdo a lo que usted ha dicho. 
DR. SCHIFFRIN.- Entonces en cuanto al vínculo que usted tiene con Eduardo Navajas y María Victoria Navajas, cuál sería?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Eran cuñados míos. Yo estaba casada con Carlos Navajas Jauregui, el hermano.
DR. SCHIFFRIN.- Bueno, como el Tribunal decidió recibir su testimonio porque usted compareció espontáneamente con la excusa presentada por su Señora suegra... Entonces, en realidad aquí tenemos un expediente que versa, está compuesto por Legajos de la CONADEP sobre la desaparición de estos cuñados suyos. Qué tiene usted para referir... usted puede declarar de hechos que conoció en forma directa...
MARIA ALEJANDRA NAP: Sí.
DR. SCHIFFRIN.- Con sus sentidos.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí, yo me casé en el 75 así que lo que pasó yo estaba en la familia...
DR. SCHIFFRIN.- Empecemos por Eduardo.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Eduardo estaba haciendo la conscripción en el Regimiento 7 de Infantería, se incorporó en marzo del 76 y en Junio, el 20 de Junio de ese año allanan la casa de mis suegros, en ese momento nosotros no estábamos viviendo con ellos, sino que vivíamos en City Bell pero bueno, al día siguiente fuimos y todavía estaba el Ejército en la casa, lo estaban buscando aparentemente porque no sabían donde estaba, él había salido de franco del Ejército. Bueno, revolvieron toda la casa, revisaron todo, nos trataron a todos bastante mal y a la tarde... eso llegaron el 20 de Junio como a las doce de la noche, el día siguiente al mediodía llamaron por teléfono que Eduardo se había presentado en el Cuartel. Entonces bueno, se fueron, el teléfono estaba conectado directamente al cuartel, ellos hablaban directamente sin marcar y a raíz de eso después hubo un problema con Telefónica que quedó el teléfono como que no existía, no les figuraba en los Registros, no se pagó el teléfono durante años porque el teléfono había quedado como que no existía ese número. Después se pudo solucionar pero...
DR. SCHIFFRIN.- Usted estaba presente ahí cuando...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, cuando nosotros llegamos ya se había ido...
DR. SCHIFFRIN.- Y estos datos de dónde los extrae usted?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Bueno, nos contaron y el tema del teléfono...
DR. SCHIFFRIN.- Quiénes, sus suegros?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Mis suegros, y el tema del teléfono quedó el teléfono pero lo que pasa es que el teléfono estaba intervenido y se notaba en el momento que estaba el Ejército en la casa ellos nos contaron que el teléfono... se comunicaban directamente con el Cuartel sin marcar...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Bueno, se presentó y lo arrestaron, estuvo arrestado durante alrededor de 20 días que nosotros lo visitábamos. El motivo del arresto fue por averiguación de antecedentes porque paralelamente a esto habían allanado el departamento de María Victoria. Ellos allanaron el departamento en ausencia de ellos, de María Victoria y de Gustavo, y habían dejado...
DR. SCHIFFRIN.- Y de...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Gustavo Ogando (fon), que era el marido de María Victoria.... Y habían dejado un documento de ella arriba de la cama como para... como diciendo “sabemos quienes son”, no?. A raíz de esto aparentemente fue a Eduardo lo arrestan para... en averiguación de antecedentes como nos dicen a nosotros. Y bueno, estuvo 20 días y a mediados del mes de Julio él vuelve... Nosotros lo visitábamos, no era fácil, nos hacía esperar horas y horas para verlo, le teníamos que llevar comida y bueno, cuando él vuelve se equivocaron y lo liberaron... y bueno...
DR. SCHIFFRIN.- por qué usted dice se equivocaron ?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Porque después nos damos cuenta... Porque la idea era ... porque lo empiezan a buscar enseguida, no es cierto?. Él se va y ya al día siguiente lo estaban buscando, nos avisan que había desertado y había pasado muy poco tiempo como para que ellos supieran que había desertado...
DR. SCHIFFRIN.- Pero cuando a él lo liberan de su arresto lo dejan salir del Cuartel dandole un franco o no se sabe...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí, no me acuerdo, creo que sí un franco... realmente no recuerdo. Y bueno, él estaba asustado.
DR. SCHIFFRIN.- Y quién dijo... lo que le agradecería es que usted manifestara quién le dio estos informes...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Y Eduardo en su momento creo que lo dijo porque él estaba asustado porque creo un Cabo o alguien ahí lo había amenazado, le había dicho “no te pudimos comprobar nada pero ya lo voy a hacer”.
DR. SCHIFFRIN.- Claro, eso se lo contó una vez que fue a la casa?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Cuando sale él nos cuenta eso...
DR. SCHIFFRIN.- Pero después cuando empiezan a buscarlo, ustedes lo habían visto, cuándo fue la última vez que lo vieron?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Cuando lo liberaron ese día.
DR. SCHIFFRIN.- Ese día usted fue a la casa?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí, sí, ese día yo lo vi, yo hablé con él. Y bueno, él decide no volver al Cuartel porque tenía miedo... tenía miedo porque ya la época... ya estaban pasando todas las cosas que pasaron o sea no era... todos teníamos miedo.
DR. SCHIFFRIN.- Y dónde se fue él?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Y él estaba... no sabíamos nosotros donde estaba, nos veíamos... durante un tiempo nos encontrábamos en Buenos Aires, en algún lugar nos citábamos y nos encontrábamos. Y bueno, eso fue durante unos meses... o sea, prácticamente durante todo el año 76, el resto del año 76 . Yo iba también, yo lo vi en varias oportunidades... y bueno, hasta que un día que teníamos que encontrarnos fuimos y no apareció Eduardo. Después de eso, bueno, no sabíamos por donde empezar a averiguar, hacía donde dirigirnos o a quién preguntarle porque no teníamos ningún contacto con nadie que supiera adonde él estaba. Pasado el tiempo nos enteramos que él había ido a una cita en la Estación Sáenz Peña de Caseros y bueno, que ahí lo estaban esperando soldados, o sea Militares de Uniforme y civiles, y bueno, le dispararon, aparentemente cayó herido, hay testigos, hay una Señora de un Kiosco que lo vio en su oportunidad y alguien más que no recuerdo y bueno, lo metieron en un baúl del auto y lo llevaron y después no...
DR. SCHIFFRIN.- Y el Legajo... no conozco bien el Legajo de la CONADEP... hay alguna mención de los testigos que vieron este episodio...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No sé, porque eso nos lo dijeron después, no sé...
DR. SCHIFFRIN.- Porque en definitiva el tema es por qué fuente se supo esto, quiénes fueron, como llegaron a enterarse ustedes de ese episodio de Caseros?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Por un llamado telefónico anónimo a la casa de mi suegra.
DR. SCHIFFRIN.- Y después ustedes nunca tuvieron acceso a los nombres de los testigos ni conocimiento...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, no.
DR. SCHIFFRIN.- Un lamado anónimo inmediato...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, no, el llamado fue bastante posterior... no sé, yo acá tengo...
DR. SCHIFFRIN.- Se deja constancia que la testigo consulta un apunte para responder la pregunta del Tribunal.
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, no dice cuando es; pero dice que la llamaron y le dijeron que el día 23 de Marzo del 77 alrededor del mediodía al descender de un ómnibus en la Terminal 105, de la Estación Sáenz Peña de Caseros...
DR. SCHIFFRIN.- sí, sin que se sepa... después ustedes no tienen ningún contacto cpon esta gente?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Ningún contacto.
DR. SCHIFFRIN.- Y se supo algo después, todavía después de ese dato...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, no, eso fue lo último... También había versiones que lo habían visto en el patio de alguna cárcel o de algún lugar de detención pero nunca pudimos confirmarlo...
DR. SCHIFFRIN.- Esas versiones de quiénes pudieron venir?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, también de gente que así uno hablaba... pero nunca de nadie que pudiera decir sí, yo lo vi o conozco a fulano, o sea que eran versiones que llegaban...
DR. SCHIFFRIN.- Esto en cuanto a Eduardo. Y en cuánto a María Victoria, que se pudo averiguar?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Y bueno, en cuanto a María Victoria después que les allanaron el departamento... Ellos se enteran que les allanan el departamento que ellos no estaban también se van y también creo que ellos vivían por los alrededores de Buenos Aires y sé que también hubo testigos que los fueron a buscar a la casa, que los llevaron heridos... pero también, no testigos con nombres porque eran vecinos que comentaron pero eso yo no lo sé realmente.
DR. SCHIFFRIN.- O sea que toda huella está perdida ahí prácticamente...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí.
DR. SCHIFFRIN.- De todos modos les voy a preguntar si ustedes tienen fichas dentales de ambos, de Eduardo y de María Victoria, o placas radiográficas cobre problemas que pudieran haber tenido... óseos... estos elementos de identificación.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Yo creo que sí, que mi suegra pude tener estas cosas porque a Eduardo lo habían operado hacía poco el año anterior de várices y había tenido varios problemas así que tal vez sí tenga algo...
DR. SCHIFFRIN.- Bueno, yo le pediría que usted le pregunte y si tiene esos elementos los traiga al Tribunal y por Secretaría se pueden entregar. Así que usted después no tiene más datos porque fuera de eso (Ininteligible por superposición de voces).
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, eran todos rumores y nunca fue un dato concreto...
DR. SCHIFFRIN.- Y de la gente, el Personal que estaba en la casa de sus suegros, de que arma serían?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Eran del Ejército, eran del Ejército del Regimiento 7.
DR. SCHIFFRIN.- Y esto por qué lo supieron con tanta seguridad?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Porque ellos se identificaron como miembros del...
DR. SCHIFFRIN.- Eran uniformados?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí.
DR. SCHIFFRIN.- Ah bueno... Bien, entonces.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Porque ellos lo iban a buscar para arrestarlo, en ese momento ellos se identificaron por este tema....
DR. SCHIFFRIN.- Sí, aunque él no tenía nada que ver con el Regimiento 7?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí, él estaba haciendo la conscripción...
DR. SCHIFFRIN.- Ah, en el 7 mismo.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Además para colmo era chofer del Segundo Jefe del Regimiento, por una cosa circunstancial porque cuando fue al Distrito a anotarse se encontró con un amigo que se iba y que era chofer y le dijo...
DR. SCHIFFRIN.- A ver, dígamelo despacito, porque este es un dato más que...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Se encontró con un amigo en el Distrito que justo le daban la baja, él era chofer del Segundo Jefe, y él le dijo “no querés que te acomode acá”, como que era más llevadero el tema siendo chofer; y entonces él le dijo que sí y seguramente habrán pensado que como era chofer y que relacionaron con el apellido, bueno son cosas que después nos surgieron...
DR. SCHIFFRIN.- Trabajaba como chofer del Segundo Jefe... se desempeñaba como chofer del Segundo Jefe del regimiento?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí, sí...
DR. SCHIFFRIN.- Entonces en ese momento él estaba de franco cuando se produce el allanamiento?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Claro, claro, estaba de franco y no sé si se tenía que presentar ese día, seguramente no porque al día siguiente él se presentó efectivamente y estaba haciendo uso del franco...
DR. SCHIFFRIN.- Es cuando viene el arresto...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Claro.
DR. SCHIFFRIN.- Por averiguación de antecedentes.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí.
DR. REBOREDO.- Sí, su cuñado tenía alguna militancia política, una militancia...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Sí, él militaba en la JP, en la Facultad que él estudiaba Ciencias Económicas y bueno era militante y estaba orgulloso de militar y todos entendíamos que la lucha era justa en ese momento, no?.
DR. REBOREDO.- Los 20 días esos que estuvo por averiguación de antecedentes, qué arresto tenía...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Estaba en un calabozo y bueno, lo...
DR. REBOREDO.- Un calabozo del Regimiento...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Un calabozo del Regimiento, nosotros le llevábamos la comida, a veces lo podíamos ver y aveces no, depende del humor del día y... nada más.
DR. REBOREDO.- Y ustedes se enteraron de alguna declaración formal de deserción del soldado Navajas...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, a nosotros nos llamaron del Regimiento diciéndonos que se lo había calificado como desertor...
DR. REBOREDO.- Y eso a qué altura del año fue?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Al día siguiente o a los dos días que él no se presentó. O sea, a él le dan franco a mediados de Julio, el 12 o el 13 y el 14 o el 15, una cosa así, llaman y dicen que no se ha presentado y que está considerado desertor del Ejército... Pero telefónicamente, sin identificación...
DR. REBOREDO.- A partir de cuya fecha ya no vuelve al Cuartel?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: No.
DR. REBOREDO.- Y ustedes conocen que pudiera haber habido una orden de captura por la consecuencia de la deserción?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, no conocemos, nunca supimos, si hubo no lo supimos.
DR. REBOREDO.- Es decir que tampoco conocen si cuando ocurrió el secuestro o ese presunto asesinato... fue como consecuencia de una comisión que lo buscaba como desertor o fue como consecuencia...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, fue como consecuencia de una... a nosotros lo que nos llegó es una versión, por supuesto que son todas versiones, realmente no hay cosas comprobables, pero un tal Marcelo que era compañero de él, que él lo había citado en ese lugar y bueno lo vendió, además nos dijeron que esa persona también había sido responsable del arresto y la desaparición de mucha gente... de gente que ellos reclutaban y utilizaban.
DR. REBOREDO. Y la gente que actuó en ese episodio, en ese hecho era... se puede identificar como perteneciente a alguna Fuerza...
MARIA ALEJANDRA NAPP: Y había uniformados del Ejército y gente de civil...
DR. SCHIFFRIN.- Señor Fiscal.
DR. PIAGGIO: Señor Presidente, quisiera que se le pregunte a la testigo si cuando su cuñado estuvo... luego de que lo fueran a buscar para identificarlo, si él expresó los motivos por los que estaba ahí sancionado y detenido...
MARIA ALEJANDRA NAPP: en averiguación de antecedentes.
DR. PIAGGIO: Nada más?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: Nada más, porque aparentemente el apellido en ese momento habían saltado al candelero por el tema este del allanamiento que hacen al departamento de la hermana y... eso fue lo que le dijeron a él y a todos nosotros también...
DR. PIAGGIO: En todas las oportunidades...
MARIA ALEJANDRA NAPP: A él no le manifestaron en ese momento ninguna otra cosa.
DR. PIAGGIO: Pero qué estaba, sancionado y además...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, estaba arrestado en el cuartel en averiguación de antecedentes.
DR. GLÜZMANN: Aparte de su suegra, que no pudo venir, y usted que viene a decir lo que está diciendo, qué otras personas conocen el destino de Eduardo o de María Victoria, o incluso de Ogando?.
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, yo no sé... el que hacía todas las averiguaciones sobre todo lo que no era acá en La Plata era un cuñado de mi suegra, el Dr. Guerra, que fue el que se ocupó un poco de todo el tema de la parte legal pero él falleció... Que fue el primero que tuvo la versión esta de que había sido en una estación, él no sé como lo había averiguado pero además le habían dicho otra estación, después vimos que no era esa...
DR. GLÜZMANN: Y sobre Gustavo Ogando en particular, usted sabe algo diferente o algo más...
MARIA ALEJANDRA NAPP: No, lo único que sé es eso, que lo llevaron de la casa donde ellos vivían...
DR. GLÜZMANN: Bueno...
DR. SCHIFFRIN.- El Señor Defensor. Bueno, entonces con este damos por cerrado el acto, le agradecemos mucho su presencia y colaboración.

** Testimonio editado. 

Vigilia de los Veteranos No ReconocidosRe

Recordando a los compañeros caídos en Caleta Olivia.

Charly Zabala, todo un símbolo.


Las caras mas conocidas del Acampe Plaza de Mayo.


Dany Repetto, Fabio Durante y "El Vasco"

Vista de quienes asistieron. 

La gorra del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur


Así se veia la Casa Rosada.

RESPALDO DE LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS


Allanamientos Esperados

Dirigentes de los organismos de derechos humanos expresaron su satisfacción por los allanamientos a los domicilios de Videla, Harguindeguy y Riveros, que habían sido solicitados en otras causas.


Por Ailín Bullentini

Los organismos de derechos humanos, familiares de víctimas del terrorismo de Estado y sus representantes legales en algunos de los juicios que permanecen en constante avance hacia la obtención de justicia por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura recibieron de manera positiva los allanamientos en las casa de los represores Jorge Rafael Videla, Albano Harguindeguy y Santiago Omar Riveros ordenados por la jueza Alicia Vence, a cargo de la instrucción de la megacausa Campo de Mayo. Más allá de la incógnita sostenida sobre el verdadero valor de los documentos recolectados, coincidieron en valorar la decisión de llevar adelante los allanamientos solicitados en varias oportunidades anteriores sin éxito. “Marca un avance en la carrera contra el tiempo” de la Justicia sobre los crímenes cometidos por los responsables del golpe militar de 1976, consideró el representante de una de las tantas querellas en la investigación, Pablo Llonto. Para la Comisión Juicio Campo de Mayo, lo más importante de las medidas, que fueron celebradas también por Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, es “el mensaje que da a la sociedad de que todos somos iguales ante la ley”.

“La Justicia puso en funcionamiento una herramienta que siempre tuvo al alcance de sus manos”, mencionó Adriana Taboada, de la Comisión Juicio Campo de Mayo, en señalamiento de que lo destacable no tiene que ver con la contundencia del Poder Judicial por haber ordenado los allanamientos, concretados a fines de la semana pasada. Lo importante es, en realidad, la ruptura que esas medidas implican respecto de un umbral de temor que hasta entonces parecía velar sobre los procedimientos que intentan dilucidar la responsabilidad de las fuerzas de seguridad y militares en las torturas, las desapariciones, los asesinatos y el robo de bebés sucedidos durante la última dictadura. Llonto, uno de los abogados que más pedidos presentaron ante diferentes juzgados para que se busque información en los domicilios de los imputados, sumó al mismo análisis: “Hay cierto temor entre muchos jueces de usar esta herramienta, que consideran excesiva. No lo dicen, pero uno lo palpa de tanto pedirlo”.

“Por primera vez se animan a llegar a las cuevas de esta gente que, convencidos de que nunca les iba a tocar, seguramente todavía tienen en su casa elementos que sirvan para esclarecer los delitos cometidos y enjuiciarlos por eso”, puntualizó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Para Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora –que hoy cumplen 35 años de lucha–, la búsqueda en los hogares, oficinas, depósitos y cuarteles es “un paso que se debía dar”. En ese sentido, añadió: “Si estos allanamientos dan con información que revele qué pasó con nuestros hijos y nietos, dónde están sus restos y quiénes son los responsables, será un paso muy importante”.

La documentación será, a partir del miércoles, analizada por el Juzgado Federal de San Martín, ante quien Llonto solicitará que la revisión se realice documento por documento.

Aunque esta vez apuntó a tres de los principales represores, no es la primera vez que Vence acude a esta herramienta tan visible en el Código Procesal Penal para los delitos comunes y un poco transparente para los casos de mayor peso –sean las investigaciones o los investigados los pesados–. Fue en esta misma causa y la utilizó sobre la casa de un represor fallecido, en Entre Ríos, y en la vivienda usurpada a un desaparecido.

En el caso de la megacausa Campo de Mayo, en actual período de instrucción, “un centro clandestino de detención que incluye a muchos otros. Por él pasaron cerca de cinco mil personas”, mencionó Taboada, la búsqueda de documentación que pruebe los crímenes se volvió fundamental. “Es una investigación que no cuenta prácticamente con sobrevivientes. El testimonio de los colimbas, que vieron, oyeron o participaron de torturas, asesinatos, desapariciones y papeles que prueben los delitos son el único sostén para que exista un juicio y una condena”, explicó.

Un periodista con rostro y alma


 Por Osvaldo Bayer
Cuando se comete una injusticia en forma solapada y con sorna en plena democracia uno siente haber entrado en una región vacía y plena de hipocresías. Lo que está ocurriendo con el periodista Herman Schiller ya entra en la región de las máximas hipocresías. Se hace sentir el poder omnímodo en una mezcla de sonriente desparpajo y del que da puntapiés sin mostrar la cara.
Un periodista de ley, Herman Schiller. Lo conocemos todos, desde hace años tenía una audición más que excelente, de periodismo abierto, franco, honesto y de un coraje a toda prueba. En Radio Ciudad. La radio de la ciudad de Buenos Aires. Se había convertido en la voz de los sin voz. Allí iban todos los sábados voceros de villas de extrema pobreza, representativos de barrios más que humildes, madres representantes de mujeres que enfrentan la vida en soledad, gente de mano abierta que se preocupa por los niños con hambre y sed de amor y de alegrías, periodistas preocupados por lograr más equilibrio en la dignidad de la ciudad. Sí, toda esa gente. Todos los que siempre han ayudado a vivir contra lo injusto y lo perverso del sistema. Los honestos representantes de los olvidados en una sociedad tumultuosa e incoherente. Herman Schiller les daba cabida a todos ellos en su audición Leña al fuego. Desde hace trece años. Y de pronto le cerraron la puerta. Macri y los suyos le pusieron llave al cerrojo y empezaron a hacerse los sordos, a mirar sonrientes para el cielo mientras la sequía mata a las flores.
Estamos en una ciudad increíble. Nuestra Capital de los argentinos. Sí. Señoras y señores, argentinos y argentinas: en marzo de este año, la Legislatura de Buenos Aires por unanimidad de sus sesenta diputados aprobó la declaración 20/2012 valorando de “interés cultural de la Ciudad” al programa radial de Schiller. Y el 12 de abril legisladores metropolitanos le hicieron notar “con suma preocupación” al director de esa radio, Baltasar Jaramillo, y a Carlos Ares, director de Proyectos Especiales del Sistema de Medios Públicos, que no habían respondido al acta de los representantes del pueblo que pedían la continuidad “del programa de mayor audiencia de la radio”. Hasta ahora no hubo respuesta y parece que Macri tampoco se enteró de nada. O se hizo. El silencio contra los profundos argumentos. ¿Eso es democracia? Un político inteligente dejaría el programa y lo escucharía para conocer los argumentos de los que él considera sus enemigos. Que no lo son, sino ciudadanos con los mismos derechos que tienen los dueños de los countries esos que ni siquiera escuchan ningún programa de la radio de la Ciudad. Siempre, para un gobernante es mejor escuchar las voces de críticos serios que las alabanzas de los aduladores. Mauricio Macri no le renovó el contrato a Schiller. Así de simple. Idioma argentino. Si al rey no le gusta, jodete. Jódase el oyente porteño y pase a escuchar al Chiche Gelblung en radio Mitre. Ahí te dicen boludo, pelotudo, calentona y no te vienen a hablar de que los niños de villa Curzito no tienen leche.
Herman Schiller. El ejemplo para todos nosotros periodistas. Durante la dictadura sacó a la calle Nueva Presencia, el periódico de la denuncia contra el crimen oficial. Allí apareció la palabra “de-saparecido” en todas las ediciones mientras los grandes diarios nos daban noticias de Miami o de la Costa Azul. Nueva Presencia fue la voz de los desaparecidos y de los desesperados familiares que golpeaban puertas de comisarías y cuarteles para saber dónde estaban sus queridos hijos. Qué páginas de puro coraje. Schiller preguntándole a los desaparecedores dónde estaban las víctimas en los años terribles. Fue uno de los primeros hombres que estuvo con las primeras Madres en esa Plaza de Mayo, lugar de nuestra Libertad, que se había convertido en el espejo negro del dolor y del crimen más abominable de la historia de esta tierra. Y después de Nueva Presencia, ya en democracia, Schiller fue uno de las primeras plumas del periódico Madres de Plaza de Mayo, al que prestó toda su fuerza y claridad. Toda una línea hasta desembocar con la palabra hablada, todos los sábados. La radio de la Ciudad llegaba en la hora de Schiller a todos los rincones: los sin luz ni pan podían expresarse, los desocupados podían hacerse oír, los delegados de fábrica a los que sus gordos dirigentes no escuchaban tenían con Schiller micrófono para expresarse con la amplitud que señalan las palabras Libertad, Libertad, Libertad de nuestro Himno.
Además, todo dicho con voz sabia, ni desesperada ni agitatoria. La tranquilidad y limpieza de la Verdad. Y de pronto Schiller encontró sólo el silencio ante su micrófono. No, el todopoderoso empresario Macri había apagado la luz. ¿Pero cómo, la radio no está para que la voz del pueblo de Buenos Aires se haga oír? ¿Acaso la democracia no se ha hecho para todos? Y justo el que elige el pueblo tiene que preocuparse de eso: que esa voz de todos se escuche y pueda llegar a sus representantes, porque según la Constitución nacional somos todos iguales y no nacidos para que unos vayan al “country” y los otros a un rancho sin agua. ¿No vivimos en las tierras de los hombres de aquel Mayo glorioso?
Mil voces se han levantado para acompañar a Schiller. ¿Pero qué responden Macri y todos sus representantes? Nada, el silencio. No comprenden que para ellos lo mejor es que hay que darle voz al pueblo para conocer sus problemas. Los de arriba, que nunca aparecen por los barrios pobres, podían conocer a través de Leña al fuego esos problemas que siempre han ignorado, repetimos. Los representantes inteligentes de los partidos conservadores europeos permiten esos modos de expresión de los humildes para estar informados y conocer dónde pueden estar los problemas fundamentales de una ciudadanía. Escuchan –algunos ponen el tono radial demasiado bajo, claro– que hay problemas y qué problemas, entonces por lo menos van y ponen una placa en una escuela o abren un comedor para niños hambrientos. Pero aquí, ni eso, le tapan la boca a los que sufren. Así, en Buenos Aires no hay problema ninguno, ni niños sin techo, ni gente sin trabajo y que por lo menos los domingos son manteros y venden lo que trabajan las manos de sus mujeres. Esperamos que la democracia actúe para volver a escuchar a Schiller, el hombre de la claridad.
De lo negativo pasemos a lo positivo, a lo verdaderamente democrático. Como ya se sabe, el Concejo Deliberante del partido y la ciudad de General Pinto, en la provincia de Buenos Aires, votó quitar el nombre del genocida Julio Argentino Roca de todas las localidades de ese partido. Fue por el voto de nueve representantes del Frente para la Victoria y tres en contra del macrismo y el radicalismo. El nuevo nombre aprobado, que llevará ahora esa calle, es Pueblos Originarios. La resolución fue plenamente democrática. Los concejales tuvieron en sus manos el libro del historiador Marcelo Valko, Pedagogía de la desmemoria, donde están todos los documentos del extremo racismo de Roca y el número de hombres de los pueblos originarios muertos por los remington del general genocida y el número de esclavos llevados por el ejército argentino (“indios”, “chinas” y “chinitos”, textualmente cómo los blancos llamaban con un racismo increíble a los pueblos originarios) a la ciudad de Buenos Aires para entregarlos como peones, sirvientas y mandaderos, respectivamente, a las familias porteñas que lo requirieran.
El intendente Alexis Guerrera y los funcionarios de Cultura Julio Galván y Carina Cariqueo tomaron con toda responsabilidad el estudio del proyecto y lo apoyaron. Y se aprobó. Lo lamentable es que ni el macrismo ni el radicalismo tuvieron en cuenta el respeto a la vida y existencia de los pueblos originarios que habitaron y habitan nuestro territorio desde hace siglos. Y que el texto de los documentos firmados por Roca tienen el mismo desprecio racial por ellos que los firmados por Hitler. Esto es ineludible y demostrable a carta cabal. Pero claro, los macristas representan a la gente “de bien” que pasaron a poseer la tierra quitada a los habitantes originarios y los radicales quieren encubrir los propios crímenes cometidos por Yrigoyen en la Semana Trágica, la Patagonia Rebelde y con los hacheros de La Forestal. Pero todo no es gratuito. La verdad histórica triunfa finalmente, así como la Etica triunfará finalmente en el caso de Herman Schiller. No tenemos duda.

Fuente: Pagina 12

domingo, 29 de abril de 2012


 LA JUSTICIA ALLANO LOS DOMICILIOS PARTICULARES DE VIDELA, HARGUINDEGUY Y RIVEROS

Una visita a los genocidas

Las casas del ex dictador, su ex ministro del Interior y el ex director de Institutos Militares fueron allanadas entre el viernes y ayer. Se secuestró una gran cantidad de documentación vinculada con las causas abiertas.
 Por Alejandra Dandan
La Justicia federal de San Martín allanó la casa del dictador Jorge Rafael Videla; la de su ministro del Interior Albano Harguindeguy y la del ex general Omar Santiago Riveros, jefe de Institutos Militares de Campo de Mayo durante la dictadura. Los procedimientos realizados en completa reserva se hicieron entre el viernes y el sábado y estuvieron a cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), dependiente de la ministra de Seguridad Nilda Garré. La PSA recogió una enorme cantidad de documentación aún no evaluada, en gran parte desconocida. Funcionarios judiciales que intervienen en las causas de lesa humanidad, consultados por este diario, consideraron que el material secuestrado puede ser de mucha utilidad para avanzar en los procesos de memoria, verdad y justicia. Entre otros documentos que incluye el expediente, al que accedió Página/12 en exclusiva, hay documentos de evaluación política de la Junta como el “Informe de cumplimiento de gestión 1979 y plan de acción 1980”; carpetas que permiten ver cómo la dictadura pensaba extenderse hasta 1984; partes de inteligencia de mayo 1976 donde se “detectan” los movimientos de los principales dirigentes de la Junta de Coordinación Revolucionaria; perspectivas políticas sobre el diseño de la “guerra contra la subversión” y papeles clasificados de “secreto” que incluyen referencias a “prisioneros de Malvinas”. También hay fotos, negativos, casetes, cartas, manuscritos, cajas con archivos de diarios y carpetas con información de 1980 de los que hasta ahora hay muy poca documentación y que se supone pueden contener parte de los preparativos para frenar la Contraofensiva de Montoneros.
Los allanamientos los ordenó la titular del Juzgado Federal N0 1
de San Martín Alicia Vence, en el marco de la causa 4012/03 llamada “Riveros, Santiago Omar y otros, sobre privación ilegal de la libertad, tormentos y homicidios”. La jueza, que asumió en diciembre del año pasado, tiene en sus manos los procesos de instrucción de las causas de lesa humanidad más emblemáticas de ese distrito, de las que se desprenden las investigaciones por los secuestros de los obreros de la Ford, Mercedes Benz y los astilleros de la zona norte, en las que Riveros aparece como uno de los principales responsables.
Para llevarlos a cabo, la jueza ordenó “proceder al secuestro de toda la documentación (listados, reglamentos, decretos, órdenes, expedientes, actas, croquis, fotos, recibos, etc.) que de algún modo estén relacionados con los hechos delictivos cometidos durante la última dictadura militar y/o cualquier otro material de interés para esta investigación”.
En ese contexto, la PSA allanó los tres domicilios. En el caso de Videla, en este momento el dictador no vive allí ya que está detenido en la guarnición militar de Campo de Mayo. El departamento está en el quinto piso de un edificio de la avenida Cabildo al 600 en el que hasta ahora se había hecho un solo allanamiento, según reconoció su hijo a los agentes que llevaron adelante el operativo. Entre las imágenes de la casa aparece el cuarto del represor presidido por una enorme cruz en la cabecera de la cama y detalles de lo que al parecer es su despacho. Sobre el borde de uno de los armarios, entre libros en inglés y hasta lo que parece ser el lomo de un libro de Mao, se yergue una serie de aviones, recuerdo macabro en ese contexto de lo que fueron los vuelos de la muerte. Uno de los extremos del escritorio está coronado por el perfil de una Pantera Rosa: una inesperada muestra de ¿humor? del dictador, ya que hace referencia a una de las maneras en que se lo denominaba mientras ejerció la presidencia.
Entre la recopilación de los documentos secuestrados de su casa aparecen esbozos de lo que podría ser el comienzo de la escritura de un libro: “Recuerdos de una gestión de gobierno”, como dice una de las carpetas. Hay referencias más llamativas: una que concitó la atención de uno de los fiscales que trabaja en las causas es un croquis escrito a mano de lo que parece ser la idea de un programa del Proceso de Reorganización Nacional (PRN). En él se ve el dibujo de una línea de tiempo que arranca en 1970 y una descripción donde alcanza a leerse “Diferenciar: Mas allá de cierta simultaneidad: 1) campo militar (GUERRA) 2) campo político (PRN)”. También encontraron otro documento integrado por “78 hojas escritas a máquina y en manuscrito en cuya primera hoja dice: ‘Buenos Aires 16-1-76’”, es decir, un documento escrito antes del golpe, que a la luz de las últimas declaraciones de Videla podrían dar pistas sobre listas de nombres de las futuras víctimas o de las personas a las que pensaban impedir que hagan acciones contra el régimen.
Los materiales hallados en los procedimientos en las casas de Harguindeguy y de Riveros también parecen importantes. De la lectura de los documentos de Harguindeguy se colige que era el brazo político del gabinete: eso estaría indicando el llamado “Informe de cumplimiento de gestión 1979 y el plan de acción 1980”, cuyo interés estaría en que no sólo contendría un programa político militar a futuro sino los resultados y, por lo tanto, datos del año concluido. Otra de las señales que refuerzan esa interpretación es una carpeta titulada: “Secreto. Pautas de la Junta Militar al Poder Ejecutivo Nacional (PEN) para el ejercicio de la acción de gobierno 1981-1984”. Pero son los datos de 1980 los que a uno de los fiscales de las causas le parecen más llamativos: podrían aportar información sobre la ofensiva militar desatada a partir de la captura a los militantes de Montoneros que habían reingresado al país en la llamada Contraofensiva. En el caso de Riveros, unos de los datos más llamativos son los documentos que acopió sobre Malvinas y el llamado “Caso Grosby” (ver aparte).
La captura de material confirma la certeza que tienen desde hace años los organismos de derechos humanos que vienen reclamando los allanamientos a las casas de los represores, convencidos de que aún hay material relevante en sus manos. En los últimos meses, el abogado de Abuelas de Plaza de Mayo Alan Iud volvió a solicitarlos a raíz de un allanamiento a la casa de los apropiadores de Catalina de Sanctis Ovando, en el que se encontró una carta de la mujer del represor con una referencia a la intervención del Movimiento Familiar Cristiano en la legalización de la tenencia de la niña.
Las razones de los pedidos de allanamientos a estas tres casas aún no se conocen pero es posible, de acuerdo a lo afirmado por uno de los investigadores, que se hayan ordenado a partir de las declaraciones del dictador Videla en el último libro de Ceferino Reato. En un diálogo con Harguindeguy reproducido en el libro, el represor da cuenta de la existencia de algunos de estos papeles. Harguindeguy le dice a Reato que “mi problema como ministro del Interior eran los de-saparecidos; era el problema más grande que tenía, después estaban las grandes obras energéticas, algunas peleítas entre provincias”. Harguindeguy cuenta que había hecho sus listas. Cuando Reato le preguntó qué pasó con esas listas, el ex ministro dice que “todo eso fue quemado por orden de Bignone”. Pero confiesa que “yo me había traído acá una carpeta chiquitita que tiene quince cartas, quince notas”, con contestaciones importantes de los gobernadores, de algún embajador, del propio presidente y demás. “Después no tengo ninguna otra cosa. Tengo sí un recibo que le di a (Jacobo) Timerman.” Pero Reato volvió a preguntarle: ¿Y lo que tiene acá es importante? “Y sí –dice el represor–, pero no es de actualidad.”
Para quienes intervienen en los procesos ahora se abre una nueva inquietud: la necesidad de que estos documentos circulen. En ese sentido, Félix Crous, uno de los fiscales de las causas, indica que “sólo sabremos la importancia de la documentación secuestrada en los allanamientos cuando pueda estudiarse detalladamente. Por el grado que ostentaron los tres en el Ejército es imprescindible que tengan acceso a ella los jueces y fiscales que intervienen en todos los juicios por delitos de lesa humanidad. Una buena idea para compartir esa información es que la jueza Alicia Vence la envíe mediante la Unidad de Coordinación de Causas de Derechos Humanos de la Procuración General de la Nación, que dirige el fiscal general Jorge Auat. Si queda afectada solo a la causa de San Martín se afectaría su potencialidad como prueba”.
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El archivo de Videla

 Por Alejandra Dandan
El croquis hecho a mano, con una línea de tiempo que empieza en 1970 y detalles de lo que llama “campo militar”, “guerra” y “campo político”, es uno de los elementos que se encontraron en el allanamiento al departamento del dictador Jorge Rafael Videla y que despertó mayor interés entre los que investigan las causas de lesa humanidad. Otras piezas que a simple vista parecen importantes incluyen 78 hojas con la inscripción a máquina y en manuscrito en cuya primera hoja se lee “Buenos Aires 16 de enero de 1976” y otra es un sobre cerrado que parece una carta dirigida a “BR General D Santiago O. Riveros”, firmada por “JR Videla”. Otros elementos dan cuenta de lo que podría ser la escritura de un libro, propio o de otro. Hay hojas anilladas con el título “Recuerdos (de) una gestión de gobierno”, una hoja cuadriculada con un índice y descripción de capítulos, 21 fojas con inscripción en manuscrito como “Indice”, seis fojas sueltas tituladas “Charlas en la cárcel (con Videla) y una foto de un edificio”. También hay varias hojas de tamaño oficio tipeadas a máquina de escribir e inscripciones en manuscrito.
En su departamento, además, se encontraron:
- 10 libros titulados “mensajes presidenciales”.
- Una cartilla titulada “con el poder destructor de la mentira”.
- Una carpeta con una inscripción de una conferencia de prensa.
- La hoja con el croquis cuya inscripción dice: “1 Objetivo, 2 Alcance”.
- Nueve fotocopias en cuya primera hoja se lee: “Carpeta N1”.
- Una carpeta con dos negativos.
- Una carta membretada: “Jorge Rafael Videla”.
- Una carpeta con la inscripción “Región diario de Asturias”.
- Una carpeta en cuya primera hoja dice: “epílogo”.
- Una fotocopia de declaración del TTE. GRAL. D. Jorge Rafael Videla.
- Varios casettes. Un video en VHS dice: “Testimonios de una época”. Los casettes son de marca Audua TDK C90, TDK AKBA 1063 y AKBA 9111. Uno de marca Panasonic dice “Llegada” y otro “Revolución nacional 23-3-1976”, el día antes del golpe. Luego hay un videocasette de ATC Canal 7 numerado con el indicador de 0046.
- También hay dos cuadernos con espiral.
El frente, el living, y dos estanterías de libros y papeles de la casa particular de Videla. Entre los papeles secuestrados está un diagrama en papel cuadriculado sobre el “campo militar” y el “político”, fotografías y un sobre dirigido a Riveros.
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El caso Omar Riveros

El ex general Omar Riveros fue condenado el año pasado a prisión perpetua por los crímenes al ex diputado Diego Muniz Barreto y al militante Gastón Gonçalves. En este momento está a las puertas de una nueva condena en el juicio por el plan sistemático de robo de bebés. El fiscal Martín Niklison acaba de pedirle treinta años de prisión por su intervención en la apropiación de Pablo Casariego Tato y de Francisco Madariaga Quintela. Además de esas causas, Riveros enfrenta una enormidad de procesos en San Martín por su responsabilidad en secuestros, tormentos y homicidios de obreros de las fábricas Ford, Mercedes-Benz y de varios astilleros.
En el allanamiento a su departamento se encontraron documentos aparentemente importantes para esos procesos. Uno de los más sintomáticos a ojos de quienes trabajan en estas causas es una caja plástica con una leyenda que dice “Proceso de reorganización nacional: manuales, reglamentos, acciones grupos subversivos”. Otra de las características de los documentos que estaban en su poder es que varios dan cuenta de Malvinas, un interés que podría abrirse a partir de sus funciones como jefe de Institutos Militares. Entre esos documentos hay uno cuyo título de momento es crítico y dice: “Islas Malvinas prisionero secreto”. Otra carpeta es la que se llama: “las Malvinas Profesor Alex Perira Formoso”. Y otra: “Islas Malvinas Circulares”.
El listado de documentos encontrados incluye además:
- Una caja con inscripción “fotos año 1975-6-7-8”, con 63 recortes de periódicos de los años 1976 a 1983.
- Una caja con 97 recortes de diferentes periódicos del mismo período, 35 fotos color blanco y negro y una carpeta de cartulina con la leyenda manuscrita Comando de Institutos Militares Actas-Decretos-Leyes.
- Una agenda con un escudo en el frente que dice: Ejército Argentino Promoción 74, un dato que para los que saben no se trata del año 1974 sino del número de promoción. En esa línea, la agenda podría tener datos sobre nombres de compañeros y civiles que estuvieron cerca.
- Una carpeta de cartulina con la leyenda de “asunción al cargo de subdirector general de fabricaciones militares”.
- Una carpeta llamada “Reuniones Sociales”.
- Una carpeta con la inscripción “Beagle”.
- Otra carpeta con una inscripción en la tapa que dice “Embajada de la República Argentina”. Luego hay otra con el título: “Caso Crosby” y una llamada “Caso P”. también hay una sobre un enigmático nombre: “Tribunal de Honor Juan Domingo Perón”. Otra llamada “Denuncia Anónima”.
El edificio del ex general Riveros, su living y el estudio donde se encontraron varios documentos llamativos. Una caja contiene manuales de la dictadura, una carpeta acumula decretos y otra guarda circulares sobre Malvinas.
 
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Los papeles de Harguindeguy

 Por Alejandra Dandan
Uno de los datos que surgen de las imágenes de la casa del ex ministro del Interior Albano Harguindeguy es su afición por la caza, que en años idos practicó con José Alfredo Martínez de Hoz. El dato político más relevante del allanamiento a su vivienda surge de los papeles que dan cuenta del lugar estratégico que ocupó como hombre político del gabinete de la dictadura. Así se entiende de una primera mirada general sobre los títulos de los documentos encontrados en una quinta en, paradoja del destino, la calle Eva Perón, de Los Polvorines. De los tres allanamientos es quizás el caso que permite mayores inferencias a partir de la lectura de catálogos que parecen bastante elocuentes. Entre esos:
- Una carpeta “Informe cumplimiento de gestión 1979 y Plan de Acción 1980”.
- Una carpeta llamada “Secreto Pautas de la Junta Militar al P.E.N. (Poder Ejecutivo Nacional) para ejercicio de la acción de gobierno 1981-1984”.
- Una carpeta con Partes de Inteligencia.
- El libro “Bases políticas de las Fuerzas Armadas para el proceso de reorganización nacional 1979”.
- El libro Documentos básicos del proceso de reorganización nacional de 1979.
- Una carpeta “Bases políticas del Ejército para el Proceso de Reorganización Nacional”.
- Una carpeta “Exposición de SE del señor ministro del Interior 09-Mar-77”.
- Una carpeta llamada “Directiva 1/77 - Directiva 2/77 - Directiva 3/77”, importantes porque alguna de esas directivas aún es desconocida.
- Una carpeta sin título que en su primera hoja dice: “Entrevista con el señor gobernador de Córdoba”.
- Una carpeta “Primeras bases para la propuesta de unión nacional”.
- Una carpeta “Exposición del señor ministro del Interior ante el gabinete nacional, 17 de marzo de 1978”.
- Una carpeta “Orientación del comandante en jefe del ejército año 1980”.
- Una carpeta “Ministerio del Interior Plan de Acción de Gobierno 1979”.
- Una carpeta “Pautas de la Junta Militar al Poder Ejecutivo Nacional”.
- Tres revistas Estrella Roja del ERP, números 22, 27 y 29.
 La quinta de Harguindeguy en Polvorines contenía mucha documentación. En las fotos, revistas Estrella Roja y documentos políticos del ex ministro del Interior.
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